
Empezando por el título, ‘Los hombres que miraban fijamente a las cabras’ es un producto singular. Se trata de una comedia de humor absurdo que, en algunas fases, me ha recordado títulos de Terry Gilliam o de los Coen. No es que sea una buena película, pero me he reído mucho viéndola. Esta dirigida por el debutante Grant Heslov, que hizo de actor en ‘Buenas noches y buena suerte’ (2005).
Lo mejor de esta sátira hilarante es el elenco de actores que la protagonizan. La química que hay entre ellos es brutal y funcionan sin importarles que el guión sea justito, por no decir inexistente. Se nota que se lo pasan estupendamente. Cinco de ellos son de primerísima fila, como George Clooney, Ewan McGregor, Kevin Spacey, Jeff Bridges (que esta semana también estrena 'Crazy heart') y Stephen Lang, el malísimo coronel de ‘Avatar’.
La historia es sencilla. Un periodista, Bob Wilton (McGregor), se marcha a Irak después de que le abandone su mujer. Necesita romper con todo y contar una buena historia para ‘renacer’ de sus cenizas. Allí conoce a Lyn Cassady (Clooney), un hombre que asegura ser un soldado psíquico, entrenado en secreto por el ejército de los Estados Unidos. Está convencido de que su mente es letal.
El ideólogo de este alocado proyecto de soldados psíquicos es Bill Django, interpretado magistralmente por Bridges. Un día desaparece misteriosamente y Lyn, que no puede dejar de pensar en él, decide ir a buscarlo. Spacey da vida al malo, Larry Hooper, un exvidente que sustituye a Bill después de desacreditarlo públicamente.
Los soldados, conocidos también como ‘guerreros jedi’, son capaces de leer la mente del enemigo, de atravesar paredes e, inlcuso, de parar el corazón de una cabra mirándole fijamente a los ojos. De aquí viene el título de esta película, tan ligera como divertida. Para pasar un buen rato y no pensar mucho.
'LOVELY BONES'
Después de ‘King Kong’ (2005), Peter Jackson vuelve con ‘The lovely bones’), una película difícil de clasificar. En ella, una niña de 14 años que tiene nombre de pez, Susie Salmon, nos explica cómo la asesinaron. Lo hace desde el limbo, entre la tierra y el cielo. A Susie la interpreta Saoirse Ronan. A su asesino le da vida Stanley Tucci, nominado al Oscar como mejor actor de reparto. Hace un gran papel, pero su caracterización es excesiva.La parte de la película que pasa en la tierra empieza bastante bien, aunque, a medida que avanza, cae en un precipicio de tópicos. Jackson intenta explicarnos cómo está viviendo la familia de Susie la desaparición de su hija. Los padres están interpretados por Mark Walhberg y la guapísima Rachel Weisz, a quien no sacan demasiado partido. La abuela materna es Susan Sarandon (muy sobreactuada) y la hermana de la niña, Amanda Michalka, todo un descubrimiento.
Los problemas de peso llegan con las reflexiones de Susie desde el limbo en su intento por seguir en contacto con su padre, que está desesperado. En algunos monentos 'The lovley bones' me ha recordado a ‘Ghost’ (1990) y a ‘Más allá de los sueños’ (1998). Hay muchísimas escenas oníricas, llenas de colores pasteles y de objetos gigantes. Tuve la sensación de estar viendo un anuncio de compresas. No es de las peores películas del año, como he leído en algún sitio, pero no pasará a la historia.
Buen fin de semana a todas y a todos.



































