
Se acaban las vacaciones. Me queda una semanita para volver a la ‘normalidad’. Ahora que releo mis últimos posts me doy cuenta de que este verano el blog se ha convertido en un diario personal. A partir de septiembre espero volver a mis habituales ‘paranoias’. Pero es que estos días me ha costado hasta pensar. Y es que he ‘vivido’ en el agua… o muy cerca de ella. Esta foto es de la ‘Fiesta de la espuma’, que se celebró el jueves. Una pasada.

También fue una pasada la comida que me preparó Carmen,
de 'Can Nicanor'. La he bautizado como ‘Cal-dereta de calamares rellenos con albóndigas de sepia y con gambas de Palamós’. Paso casi semanalmente por su ‘Taller de Tapas’ y el lunes Carmen me sorprendió con este suculento regalo. Para chuparse los dedos.
‘EL CABALLERO OSCURO’ (2008). Es una película extraordinaria. La mejor que se ha hecho a partir de un cómic. Y ya está. Lo digo porque en
Imdb está puntuada con un 9’2 y se coloca como la segunda mejor de la historia. Exagerado. Lo más destacado de este nuevo Batman es el papel del malogrado Heath Ledger, que da vida a un Joker que ya forma parte de la historia del cine.
Y eso que se ‘enfrenta’ a grandes actores como Christian Bale (Batman), Aaron Eckhart (Fiscal Harvey Dent) o Gary Oldman (Teniente Jim Gordon). Junto a ellos ‘mitos’ como Michael Caine o Morgan Freeman. Sin olvidarme de Maggie Gyllenhaal, que da vida a la exnovia de Batman y actual pareja del fiscal. A Eckhart siempre le recordaré por ‘Gracias por fumar’ (2006) y a Gyllenhaal, además de por ser la hermana del otro cowboy de ‘Brokeback Mountain’ (2005), por ‘Más extraño que la ficción’ (2006).
A pesar de durar dos horas y media, ‘El caballero oscuro’ no se hace larga. Visualmente es espectacular y su director, Christopher Nolan, la convierte en una absorbente tragedia. Batman quiere destruir el crimen organizado de la ciudad de Gotham, formando un triunvirato con el fiscal y el teniente, pero el Joker parece invencible. Batman es un superhérore reflexivo y ‘humano’. En él todo son buenas intenciones pero que, por uno u otros motivos, todo le sale mal.
Batman duda, pero el Joker no. A él no le interesa el dinero ni el poder, lo que quiere es que Gotham viva pendiende de él. Quizás necesite el ‘afecto’ que ni sus padres ni su mujer supieron darle.
‘CONVERSACIONES CON MI JARDINERO’ Y ‘MICHAEL CLYATON’
‘Conversaciones con mi jardinero’ (2007). Exquisita comedia francesa. Sensible, mágica y con dos personajes reales como la vida misma: Daniel Auteil (el pintor, ‘Del pincel’) y Jean-Pierre Darroussin (el jardinero, ‘Del Jardín’). El pintor, que se está separando de su mujer, deja París y regresa a su pueblo natal para hacer una vida más ‘relajada’. Allí contrata al jardinero, que resulta ser un excompañero de colegio. Una persona franca y que ve el mundo con simplicidad. No conoce la amargura ni la envidia y se deja llevar por el sentido común. Queda claro que tiene mucho que aprender de él.
‘Michael Clayton’ (2007). Fue una de las grandes ‘perdedoras’ de los Oscar. Optaba a 7 y se quedó con uno, el que ganó Tilda Swinton como mejor actriz de reparto. Junto a ella George Clooney y Sydney Pollack. Clayton trabaja para un famoso bufete de New York, pero no ejerce de abogado. Como el ‘Sr. Lobo’ en ‘Pulp Fiction’ (1994), el es un ‘solucionador de problemas’. Limpia los trapos sucios de adinerados clientes: en este caso de una empresa de pesticidas que ha provocado diversas muertes. Es un retrato de la sociedad actual, perversa como pocas.
‘SAYONARA BARCELONA’
Lo tenía ‘en espera’ desde hace un año y pico y no había encontrato el momento para leerlo. El mejor libro de este verano. Está escrito por Joaquim Pijoan y nos cuenta la historia de un hombre que vuelve a Barcelona 25 años después de pisarla por última vez. En su día se marchó ‘a la francesa’, sin despedirse de nadie, dejando colgada a su familia, a sus amigos y a su novia embarazada.
Todo este tiempo lo ha pasado en Japón, donde ha aprendido una nueva dimensión de la existencia y otros parámetros del difícil arte de vivir. La novela, protagonizada por un artista ‘fracasado’, bascula entre la fascinación por el modelo japonés, la crítica despiadada a una Barcelona ‘de postal’ y la tristeza por la progresiva irlandización lingüística catalana.
‘Viva el pericardio libre. Viva la vida’. Es un libro curioso. Es una especie de manual escrito por Montserrat Gascón, profesora de Morfopsicología por la Sociedad Francesa de Morfopsicología del Dr. Louis Corman, de París; y osteópata diplomada a Ais Provença. Dicen que ha creado algo así como la Osteopatía Bioenergética Celular.
La conozco personalmente porque me ha visitado un par de veces en su consulta de Granollers. Gascón intenta explicarnos qué es la vida y como fluye en nuetras células. Se trata, según ella misma lo define, de “un manual práctico para poder sentir, vibrar y respirar”. En él da una especial importancia en los impactos emocionales que recibe el pericardio, el guardián del corazón.
Sigo con la ‘Divina Comedia’, poquito a poco, y ya estoy inmerso en ‘El metall impur’, de Julià de Jòdar. Estoy contento porque es el último que tengo pendiente. La semana que viene… ¡Vuelvo a la librería! ¿Qué me recomendais?
(He pensado no publicar nada, por la tragedia de Barajas, o incluso hablar del suceso, pero creo que tenemos más información de la que podemos asimilar. Y, aunque suene demasiado frío, la vida sigue. Ánimo a todas y a todos).