dimarts, de desembre 04, 2007

Comentario: 'Violent Cop' (***)


La ‘ópera prima’ de Takeshi Kitano

1989 / Japón / 103 minutos / Thriller / Director: Takeshi Kitano / Intérpretes: Beat Takeshi (Takeshi Kitano), Haku Ryu, Malko Kawakami / Un policía de métodos expeditivos se ve envuelto en asuntos sucios al intentar salvar a un compañero corrupto que colabora con una organización de narcotraficantes.


Beat Takeshi se ve obligado a enfrontarse con un cruel Yakuza que secuestra y droga a su hermana pequeña.‘Violent Cup’ es la primera película de Takeshi Kitano detrás de las cámaras. No es la mejor, pero su ‘opera prima’ ya apuntaba muy buenas maneras. ‘Violent Cop’ llegó a España mucho más tarde de su estreno en Japón y lo hizo gracias al gran éxito de sus títulos anteriores. Como casi siempre, Kitano hace un cóctel explosivo en el que mezcla algo antes impensable: imágenes violentas (nunca gratuitas) con escenas casi poéticas y una música que te llega al corazón. Un cóctel que sirve para hacer una reflexión introspectiva sobre el hombre y sus comportamientos.

Azuma es un policía que va por libre, sin importarle las normas de su departamento. No le importa hace uso de la violencia si ésta le ayuda a solucionar un caso. Brutal la escena en la que abofetea a un adolescente que ha matado a un mendigo para divertirse. ‘O mañana a primera hora estás en la comisaría con tus amigos o te vengo a buscar yo mismo', le dice casi sin pestañear. Takeshi, que aquí es una especie de Clint Eastwood japonés, se crea enemigos por allí donde pasa. Así es su trabajo.

(El resto del comentario explica partes de la película)

Una banda de narcotraficantes vende la droga que incauta la policía con la ayuda de Iwaki, un compañero de Azuma. Cuando todo sale a la luz, éste se suicida colgándose de un puente. En ese momento, Azuma se jura a sí mismo que acabará con la banda, todavía más después que droguen y violen a su hermana para perjudicarlo a él. Es una víctima colateral. En esta difícil misión cuenta con la colaboración de un policía sin demasiada experiencia.

Al final, Azuma se venga de todos; casi sin pestañear, como siempre. Es frío como un témpano de hielo. Empieza asesinando el jefe de la banda y, poco a poco, va deshaciéndose de todos sus secuaces, incluído el Yakuza que hasta ese momento le hacía la vida imposible. Cuando ve a su hermana drogada, mendigando heroína, también le dispara a sangre fría. Y, claro, como en casi todas sus películas, Takeshi también muere.

Da igual que haga de Yakuza o de policía: siempre acaba en el suelo, con un balazo en la cabeza y cubierto de sangre. Aquí lo envía a otro mundo un Yakuza que se pone al frente de la banda horas después que Kitano asesine brutalmente a su jefe. ¿Quién es su nuevo colaborador en la Policía? Pues el ayudante de Azuma, que no era tan tonto como parecía. Sorpresas te da la vida. Ver para creer.

1 comentari:

jordicine ha dit...

Sólo la he visto yo??? Caray!!!