
Ni la versión americana de 'Los hombres que no amaban a las mujeres' (la película sueca no me pareció mal) ni 'La chispa de la vida', de Álex de la Iglesia. ¿Un matrimonio formado por el humorista José Mota y Salma Hayek? Gracias; pero no me apetece conocerlo. Esta semana he optado por ver 'Beginners', que ya está disponible en DVD. Está dirigida por el californiano Mike Mills y tiene un trío protagonista de auténtico lujo.
Por su papel de Hal, que reconoce su homosexualidad tras la muerte de su mujer, Christopher Plummer ('La última estación', 2009), ha ganado el Globo de Oro al Mejor Actor de Reparto. Junto a él actúan Ewan McGregor ('El escritor', 2010) -que da vida a su hijo- y la guapísima Mélanie Laurent ('El concierto', 2009), la chica que conoce en una fiesta de disfraces, después que su padre salga del armario.
'Beginners' es una tragicomedia sincera y alegre, de aquellas que invitan a la reflexión. Y me explico. Hal hace muchos años que sabe que es gay, pero no lo reconoce abiertamente hasta que cumple los 75. Lo hace cuando ya es viudo. No le hubiera gustado hacerle daño a su esposa. Se abre una vida nueva delante de él. Quizás sea corta, quién sabe, pero seguro que también muy intensa. A su edad, se convierte en un principiante. También su hijo Oliver, que no tiene pareja ni la intención de encontrarla.
Siempre se ha dicho que si buscas algo con desesperación, puedes tenerlo al lado y no darte cuenta. A Oliver le pasa todo lo contrario. Sin apenas quererlo, conoce a Anna y su visión de la vida cambia radicalmente. Ni él ni la chica (una actriz que viaja constantemente) están acostumbrados a compartir nada. ¿Pueden plantearse un futuro en común? Si lo hacen, también serán principiantes. Sólo les haría falta valentía y humor, la receta que su padre le enseñó.
He leído en algún sitio que 'Beginners' (principiantes) recuerda, por su tono nostálgico, la magia del gran Wong Kar-wai (Hong Kong) y, la verdad, es que estoy bastante de acuerdo. Por ejemplo, tiene cositas de la insuperable ('In the mood for love', 2000), una de mis cintas favoritas de todos los tiempos. La química entre los personajes es total. Éste es otro de los grandes aciertos de Mills, al que le ha salido una película casi redonda.
Por cierto, las grandes tiunfadoras de los Globos de Oro han sido 'The artist' y 'Los descendientes', que se estrena este fin de semana, con tres y dos premios, respectivamente.
'LA MÀ DE NINGÚ' (VICENT USÓ)
Seguiré con mucha atención a Vicent Usó (Vila-real, 1963). He leído su última novela, 'La mà de ningú' (en castellano sería 'La mano de nadie'), y me ha parecido muy buena. Está publicada por la editorial Proa y tiene 237 páginas. Todo empieza cuando un campesino que viaja en su tractor, André Labarbe -la acción se desarrolla en Francia- encuentra una mano en una carretera secundaria. Pronto dará parte a la policía, aunque tenía sus dudas...Después de presentarnos a Labarbe -y no voy a contar nada más de la historia-, Usó introduce al resto de personajes. Cada capítulo lleva el nombre de uno de ellos y se van alternando. El puzzle, que no se compone hasta el final, lo completan Samir Kolici (un transportista 'ilegal' que habla con una copiloto imaginaria), Moussa N'Diaye (un senegalés que vende discos piratas), Suzette (una chica que se gana la vida haciendo malabares), Brigitte Leblanc (una mujer que se refugia en un castillo después de romper con su marido) y Jean-Luc Papillon, un médico viudo y con dos hijas.
'La mà de ningú' tiene cosas de novela negra, con asesinatos incluídos, nos habla de las dificultades que tienen la mayoría de inmigrantes para ganarse la vida, de la camaradería entre ellos, y reflexiona sobre el paso del tiempo que, con perspectiva, lo cambia casi todo. Usó, que salpica algunos personajes con escenas de sexo, también deja en evidencia que, con dinero, a veces todo es posible. El final, que se intuye cuando quedan poquitas páginas, lo he encontrado francamente bueno. Un libro recomendable.
"Gilbert mai no li havia posat la mà al damunt, abans d'aquell dia, tot i que era cert que cada volta discutien més i que no era estrany que l'amenaçara. Però, si començava, hauria d'arribar al final. I no era bo d'explicar que s'haguera encaterinat d'un jove de només divuit anys, quan ja era una dona feta, una dona casada que mai no havia enganyat el marit, una dona que ja no esperava sorpreses de la vida, que s'havia resignat a anar passant al costat d'un home a qui potser ja no estimava com abans, però amb qui havia estat capaç d'establir una rutina còmoda".
Buena semana a todas y a todos.







































