dilluns, de gener 16, 2012

Siempre somos principiantes en algo


Ni la versión americana de 'Los hombres que no amaban a las mujeres' (la película sueca no me pareció mal) ni 'La chispa de la vida', de Álex de la Iglesia. ¿Un matrimonio formado por el humorista José Mota y Salma Hayek? Gracias; pero no me apetece conocerlo. Esta semana he optado por ver 'Beginners', que ya está disponible en DVD. Está dirigida por el californiano Mike Mills y tiene un trío protagonista de auténtico lujo.

Por su papel de Hal, que reconoce su homosexualidad tras la muerte de su mujer, Christopher Plummer ('La última estación', 2009), ha ganado el Globo de Oro al Mejor Actor de Reparto. Junto a él actúan Ewan McGregor ('El escritor', 2010) -que da vida a su hijo- y la guapísima Mélanie Laurent ('El concierto', 2009), la chica que conoce en una fiesta de disfraces, después que su padre salga del armario.

'Beginners' es una tragicomedia sincera y alegre, de aquellas que invitan a la reflexión. Y me explico. Hal hace muchos años que sabe que es gay, pero no lo reconoce abiertamente hasta que cumple los 75. Lo hace cuando ya es viudo. No le hubiera gustado hacerle daño a su esposa. Se abre una vida nueva delante de él. Quizás sea corta, quién sabe, pero seguro que también muy intensa. A su edad, se convierte en un principiante. También su hijo Oliver, que no tiene pareja ni la intención de encontrarla.

Siempre se ha dicho que si buscas algo con desesperación, puedes tenerlo al lado y no darte cuenta. A Oliver le pasa todo lo contrario. Sin apenas quererlo, conoce a Anna y su visión de la vida cambia radicalmente. Ni él ni la chica (una actriz que viaja constantemente) están acostumbrados a compartir nada. ¿Pueden plantearse un futuro en común? Si lo hacen, también serán principiantes. Sólo les haría falta valentía y humor, la receta que su padre le enseñó.

He leído en algún sitio que 'Beginners' (principiantes) recuerda, por su tono nostálgico, la magia del gran Wong Kar-wai (Hong Kong) y, la verdad, es que estoy bastante de acuerdo. Por ejemplo, tiene cositas de la insuperable ('In the mood for love', 2000), una de mis cintas favoritas de todos los tiempos. La química entre los personajes es total. Éste es otro de los grandes aciertos de Mills, al que le ha salido una película casi redonda.

Por cierto, las grandes tiunfadoras de los Globos de Oro han sido 'The artist' y 'Los descendientes', que se estrena este fin de semana, con tres y dos premios, respectivamente.

'LA MÀ DE NINGÚ' (VICENT USÓ)

Seguiré con mucha atención a Vicent Usó (Vila-real, 1963). He leído su última novela, 'La mà de ningú' (en castellano sería 'La mano de nadie'), y me ha parecido muy buena. Está publicada por la editorial Proa y tiene 237 páginas. Todo empieza cuando un campesino que viaja en su tractor, André Labarbe -la acción se desarrolla en Francia- encuentra una mano en una carretera secundaria. Pronto dará parte a la policía, aunque tenía sus dudas...

Después de presentarnos a Labarbe -y no voy a contar nada más de la historia-, Usó introduce al resto de personajes. Cada capítulo lleva el nombre de uno de ellos y se van alternando. El puzzle, que no se compone hasta el final, lo completan Samir Kolici (un transportista 'ilegal' que habla con una copiloto imaginaria), Moussa N'Diaye (un senegalés que vende discos piratas), Suzette (una chica que se gana la vida haciendo malabares), Brigitte Leblanc (una mujer que se refugia en un castillo después de romper con su marido) y Jean-Luc Papillon, un médico viudo y con dos hijas.

'La mà de ningú' tiene cosas de novela negra, con asesinatos incluídos, nos habla de las dificultades que tienen la mayoría de inmigrantes para ganarse la vida, de la camaradería entre ellos, y reflexiona sobre el paso del tiempo que, con perspectiva, lo cambia casi todo. Usó, que salpica algunos personajes con escenas de sexo, también deja en evidencia que, con dinero, a veces todo es posible. El final, que se intuye cuando quedan poquitas páginas, lo he encontrado francamente bueno. Un libro recomendable.

"Gilbert mai no li havia posat la mà al damunt, abans d'aquell dia, tot i que era cert que cada volta discutien més i que no era estrany que l'amenaçara. Però, si començava, hauria d'arribar al final. I no era bo d'explicar que s'haguera encaterinat d'un jove de només divuit anys, quan ja era una dona feta, una dona casada que mai no havia enganyat el marit, una dona que ja no esperava sorpreses de la vida, que s'havia resignat a anar passant al costat d'un home a qui potser ja no estimava com abans, però amb qui havia estat capaç d'establir una rutina còmoda".

Buena semana a todas y a todos.

dimecres, de gener 11, 2012

Sanguinaria huída hacia ningún lugar


Si digo que me gusta el cine oriental en general y el coreano en particular creo que no sorprendo a nadie. ‘The yellow sea’, de Corea del Sur, es la última apuesta de Na Hong-jin (‘The Chaser’, 2008). Por este película, fue elegido Mejor Director en el último Festival de Sitges. Sin armas de fuego y con hachas y cuchillos, es lo más salvaje que he visto desde 'Old boy' (2003).

‘The yellow sea’ tiene mucho y nada que ver con 'Drive', mi drama favorito del año 2010. Me explico. El personaje principal de este espectacular thriller social coreano también se ve superado por las circunstancias. Posiblemente, nunca se había planteado matar a nadie pero, cuando entra en el submundo de la marginalidad, ya no hay marcha atrás. Sin casi darse cuenta, queda atrapado en un laberinto del que es imposible salir. Además, en el trasfondo también hay una guapa mujer...

Se parece un poco a la película de Nicolas Winding Refn en el fondo, pero no en la forma. ‘The yellow sea’ tiene un ritmo endiablado, de principio a fin. ¡Y eso que dura más de dos horas y media! Hay luchas entre bandas, chivatazos, torturas y unas cuantas persecuciones en coche extraordinarias. Es una cinta frenética, en la que los momentos de tregua que se dan al espectador (muy pocos) son igual de memorables que los más enérgicos y brutales. Salvando las distancias, también tiene un cierto parecido con ‘Heat’ (1995), de Michael Mann. Adrenalina en estado puro.

ACOSADO POR LAS DEUDAS

El prota-gonista de ‘The yellow sea’ está interpre-tado por Han Jung-woo, que ha trabajado dos veces a las órdenes de Kim Ki Duk, el director coreano por excelencia: concretamente en 'Aliento' (2007) y en la sensacional 'Time' (2006). La suya es una huída hacia adelante. El trío principal de actores lo completan Yun-seok Kim y Jo Sheong-ha, que dan vida a los jefes de dos bandas rivales. Yun-seok Kim interpreta al criminal más duro que recuerdo. Es un hombre indestructible. Con la hacha en la mano, pocos se atreven a plantarle cara.

Gu-nam es un taxista chino acosado por las deudas. Presionado por unos matones, y después de darle muchas vueltas, acepta liquidar a un desconocido en Corea. Es la única manera de saldar sus obligaciones y, quién sabe, si de reencontrarse con su mujer. Hace un tiempo que se marchó de casa, precisamente a Corea, y no sabe nada de ella. El problema es que Gu-nam no es la única persona a la que han encargado el citado asesinato.

A nivel de guión, esta 'doble línea' de crimen, con expertos criminales de por medio, no queda nada clara. Es casi imposible descubrir quién ordena el asesinato y, sobre todo, porqué. Este es el único 'pero' que le pongo a la película, con un final sublime. Un aviso: no es una cinta adecuada para las personas que se sientan incómodas con escenas de violencia explícita.

'EL NOMBRE DEL VIENTO'

877 páginas en una semana. Es lo que he tardado en leer 'El nombre del viento', de Patrick Rothfuss. Ya estoy inmerso en la segunda parte de esta trilogía, titulado 'El temor de un hombre sabio', que tiene 1196. Están publicados por Plaza Janés. Se trata de una novela fantástica que te atrapa de la primera hasta la última línea. Su principal protagonista es Kvothe, que regenta una taberna. Pero no es la persona que parece ser. Detrás de él se esconden un sinfín de secretos...

Un día, Kvothe decide contar su vida a un Cronista. Su relato lo empieza cuando él todavía era pequeño y actuaba en la compañía ambulante de sus padres. Y, a nivel argumental, no voy a contar nada más. Es una historia de supervivencia, una carrera casi a contrarreloj contra la pobreza y los deseos del protagonista de entrar en la Universidad. Es allí dónde quiere aprender, por ejemplo, a manejar el viento a su antojo. Pero, sobre todo, la novela es una historia de amistad, de odio y también de amor.

'El nombre del viento' está muy bien escrito y todo lo que nos cuenta el autor es muy fácil de entender. Los que no estén demasiado interesados en la literatura fantástica también pueden leerlo. La personalidad arrebatadora de Kvothe y sus aventuras están muy per encima de la magia -por llamarlo de alguna manera- que, entre otras materias, también enseñan en la Universidad... llena de profesores muy variopintos. Superdotado y quizás un tanto creído, a nuestro protagonista le salen enemigos por todas partes.

"En esa época había demonios en el mundo. Algunos eran pequeños y molestos; herían a los caballos y agriaban la leche. Pero había muchos peores que esos. Había demonios que se escondían en los cuerpos de las personas y las hacían enfermar o enloquecer, pero esos no eran los peores. Había demonios como grandes bestias que capturaban hombres y se los comían vivos, pero esos no eran los peores. Había demonios que les arrancaban la piel a las personas y la utilizaban para vestirse, pero tampoco eran los peores. Había un demonio que destacaba entre todos: Encanis, la oscuridad devoradora. Pasara por donde pasase, su cara siempre estaba oculta en sombras, y los escorpiones que le picaban morían al entrar en contacto con tanta corrupción".

Buena semana a todas y a todos.

dijous, de gener 05, 2012

'The artist' me deja sin palabras


Como decía en el post anterior, estoy convencido de que, basándome en las películas que he visto, 'Drive' es el mejor drama del año. También tengo clarísimo que la mejor comedia del 2011 es 'The artist', del francés Michel Hazanavicius. No es la más divertida -me reí hasta la extenuación con 'La boda de mi mejor amiga'- pero está un par de escalones por encima del resto de nominadas para los Globos de Oro. Es única e irrepetible.

Sólo 'Midnight in Paris', del casi octagenario Woody Allen , puede hacerle un poquito de sombra. Sólo un poquito. Las otras nominadas, pendientes de estreno en España, son '50/50' y la británica 'My Week with Marilyn'. Es casi imposible destacar lo mejor de 'The artist, porque en ella todo es maravilloso. Es un homenaje en toda regla al cine mudo de los años veinte, aunque yo creo que Hazanavicius va mucho más allá. Luego lo explico.

Y es que quiero empezar hablando de los dos actores principales, que están de Oscar. Él es Jean Dujardin, al que vimos no hace mucho en 'Pequeñas mentiras sin importancia' (2010). Aquí da vida a George Valentin, una rutilante estrella del cine mudo. Lo tiene todo. Fama, dinero, chófer, una gran casa... También tiene mujer, pero la relación que hay entre ambos es un tanto tensa. Valentin le hace más caso a su listo perro -que actúa con él en las películas- que a su amargada esposa. Por este papel, recibió el premio al mejor actor en el Festival de Cannes.

BÉRENICE BEJO BRILLA CON LUZ PROPIA

Pero si alguien irrumpe en la pantalla con una fuerza inusual es la guapísima Bérénice Bejo, de la que nada sabía hasta ahora. Nació en Buenos Aires hace 35 años, pero vive en Francia desde que es muy pequeña. Su personaje es completísimo. Peppy Miller empieza en el mundo del cine mudo como extra de Valentin y, gracias a su imborrable y contagiosa sonrisa, consigue llegar a lo más alto del mundo del espectáculo.

Miller sube como la espuma mientras Valentin baja como los sueldos. Sus carreras son diametralmente opuestas. El problema de Valentin es que no sabe adaptarse a los tiempos. Podría haber sido una estrella del cine sonoro, pero se niega a hablar. Es orgulloso y no atiende a consejos. ¿Por qué creo que Hazanavicius va más alla? Pues porque, dejando de lado el merecido homenaje a los años veinte -con muchísimas referencias cinéfilas-, todo lo que nos cuenta el director francés suena muy actual.

Hazanavicius habla de adaptarse a los tiempos (a día de hoy podría ser el cine en 3D, el boom de internet, los videojuegos...) y a la situación económica del momento. Como sabemos todos, le conomía es muy cambiante y no siempre sonríe de la misma manera. Valentin lo sufre en sus propias carnes, igual que pasa ahora a una buena parte de la sociedad. Es decir, que en blanco y negro y sin hablar -y creo que éste es el gran mérito de la película- 'The artist' retrata un problema tremendamente acual. Pasan los años pero todo sigue igual. Un sobresaliente, sin duda.

UN SINFÍN DE GUIÑOS CINÉFILOS

'The artist' homenajea a un sinfín de grandes películas de la historia del cine. Así de memoria recuerdo 'Vértigo' (1958), 'Rebeca' (1940) -una de mis películas preferidas de todos los tiempos-, 'Ciudadano Kane' (1941) y 'Casablanca' (1942). Antes, hablando de los actores, no he mencionado ni a John Godman ni a James Cromwell, excepcionales como productor y chófer de Valentin. En 'The artist' también tiene un pequeño papel Malcom McDowell, al que siempre recordaré por su salvaje papel en ‘La naranja mecánica’ (1971), otra de mis películas favoritas.

*El título del post es de mi hijo de diez años, que no se quiso perder la película.

'GELOSIA' (CATHERINE MILLET)

Catherine Millet me ha sorprendido. En su día, no leí 'La vida sexual de Catherine M.', que fue un éxito de ventas en todo el mundo. Acabo de leer segundo libro, 'Gelosia' (celos), y me ha gustado muchísimo. Se supone que es autobiográfico, como el anterior, y está publicado por Empúries. No es fácil de leer porque Millet utiliza muy pocos puntos. Son subordinadas dentro de subordinadas, como queda claro en este párrafo:

"Follábamos solos, con otros, con otros cada uno por su lado. Una vez puesta en marcha esta dinámica, ninguna ley la reguló. Quiero decir que, en ningún momento, establecimos ningún acuerdo verbal entre nosotros y, de la misma manera que no habíamos reflexionado sobre el hecho de formar una pareja, no nos paramos nunca para definir los actos individuales que quedaban excluídos para esta situación. Y esto hasta después de notar, a veces muy amargamente, la necesidad, pese a todo, que hubiera, en determinados momentos que no controlábamos, lo que no nos habríamos atrevido a bautizar como tabús y que resultaban ser, al menos, cosas insoportables".

En 'Gelosia', Millet nos habla de su educación eroticosentimental. Al principio, la autora se nos presenta como una fiel seguidora del amor y del sexo libre, sin reglas ni preocupaciones excesivas... hasta que llegan los celos. Ella vive con Jacques, que es su marido, pero, como queda claro en el párrafo anterior, siguen teniendo relaciones estables con otras personas y, si se da el caso, furtivos encuentros esporádicos. Ella más que él.

Pero un día, sin saber pórqué, los celo se instalan en su vida y Catherine empieza a caer en un pozo sin fin: crisis de ansiedad, insomnio, rabia ... Revisar los papeles de Jacques se convierte en una obsesión. Esto y la masturbación, basándose en un sinfín de historias rocambolescas, son sus dos principales ocupaciones. Un libro elegante y a tener en cuenta.

Buena fin de semana a todas y a todos.

dissabte, de desembre 31, 2011

Viaje entre el infierno y la salvación


No tengo dudas. Para mí, 'Drive', de Nicolas Winding Refn, es el mejor drama del año. 'Los idus de marzo' , 'Moneyball: Rompiendo las reglas' -esta semana he podido ver ambas- y 'Criadas y señoras' no tienen tanto nivel. Las otras tres candidatas a los Globos de Oro, 'Los descendientes', 'La invención de Hugo' y 'War horse (Caballo de batalla)', están pendientes de estreno en España.

Me sorprende que 'Drive', cine negro en estado puro, no compita por el premio a la Mejor Película. En los Globos de Oro, antesala de los Oscar, sólo aspira al de mejor actor de reparto. El candidato es el veterano Albert Brooks, que recientemente ya triunfó en la gala del Círculo de Críticos de New York. Brooks da vida a un mafioso de poca monta para el que extorsionar, delinquir y matar es un estilo de vida como cualquier otro.

Aunque el gran protagonista de esta pequeña obra maestra es Driver (Conductor), interpretado por Ryan Gosling, al que descubrí en la sensacional 'Lars y una chica de verdad' (2007). Se da la circunstancia de que Gosling opta al premio de mejor actor principal de los Globos de Oro por su papel en la citada 'Los idus de marzo', y no por 'Drive'. En 'Los idus' comparte cartel con George Clooney y Philip Seymour Hoffman. A su vez, Clooney está nominado por 'Los descendientes' y a Seymour Hoffman, que de momento no opta a ningún premio, también le vemos en 'Moneyball'.

LA ACCIÓN AUMENTA POR MOMENTOS

Driver es un tipo peculiar. Trabaja de mecánico en un taller, de especialista en películas -siempre de conductor- y, ocasionalmente, hace de chófer para atracadores. Es callado, sabe escuchar y da la sensación de que todo le parece bien. Hay quien dice que Gosling es poco expresivo, pero es lo que realmente le pide el personaje. Su interpretación es estupenda.

La existencia de Driver podía haber sido larga y mínimamente tranquila, siempre, claro está, que la policía no le hubiera pillado en una de sus excursiones nocturnas. Pero la aparición en su vida de Irene -una vecina- podría cambiarlo todo... o no. Desde un punto de vista argumental, no voy a contar nada más. A Irene la interpreta Carey Mulligan, una actriz que me encanta. No es espectacularmente guapa, pero su mirada y su sonrisa valen un imperio. La vi por primera vez en 'An education' (2009) -por la que fue nominada al Oscar a la mejor actriz principal- y no me pierdo nada de ella.

'Drive' tiene dos partes muy bien diferenciadas. En la primera, Winding Refn coloca a sus personajes. Lo hace muy lentamente, con planos largos, miradas precisas y preciosas (¡Menuda química hay entre Gosling y Mulligan)-, en ambientes oscuros y desangelados... También utiliza el silencio, muchos silencios, y canciones muy pegadizas, como por ejemplo 'Nightcall', de Kavinsky. Es la parte más ochentera, casi de serie B.

La segunda parte, mucho más rápida y tarantiniana, es en la que pasa casi todo. Es una orgía de violencia sin fin, en la que Driver se desplaza arriba y abajo movido por las circunstancias. Hay veces en la que vivir no es lo más importante. Y es que con sobrevivir hay más que suficiente. La escena del ascensor, ralentizada, es de las que no se olvidan con facilidad. Cine en mayúsculas.

'L'HORA ZEN' (UN CRIM REFINAT)

Esta semana me he entretenido bastante leyendo 'L'hora Zen' , de Teresa Solana (Barcelona, 1962). El subtítulo del libro, publicado por Edicions 62, es 'Un crim refinat'. Tiene 273 páginas. Es una novela negra, con asesinato incluído, muy peculiar. Sobre todo porque sus protagonistas, Borja y Eduardo, son dos 'detectives' de estar por casa. No tienen licencia, pero se mueven bien gracias a sus contactos y a la jeta que le ponen.

A lo largo del libro, muy costumbrista y con gran sentido del humor, Solana critica abiertamente las terapias alternativas, además de enviar algún recadito al canal de televisión Intereconomía, casposo como pocos. Repite una y mil veces que no hay ningún estudio científico que asegure que este tipo de terapias funcionan para algo. Son muchas las personas que se consideran estafadas. Por cierto, Solana hace de ella mismo en el libro, encargando a a los dos protagonistas que recopilen información, sobre este tipo de terapias, para escribir su próximo libro. No está nada mal.

"Dos días después de haber logrado escapar sanos y salvos de nuestros secuestradores, los periódicos y las televisiones continuaban hablando de la espectacular operación policial que había tenido lugar en el Poblenou, aunque por suerte las informaciones no decían nada del secuestro. En realidad, lo que destacaban era que algunos políticos y tertulianos consideraban que los Mossos habían sido demasiado exagerados, mientras que otros criticaban que se habían quedado demasiado cortos".

Buena entrada de año.

Este es el post número 600 de 'Paranoia 68'.

dilluns, de desembre 26, 2011

Historia de agentes dobles (¿O triples?)


Tres años después después de regalarnos 'Déjame entrar' (2008), una película impresionante, el sueco Tomas Alfredson ha vuelto con 'El topo', basada en una novela de John Le Carré. Está bien hecha y muy bien interpretada, pero es demasiado compleja. La verdad es que no la he disfrutado demasiado. El título original "Tinker, Tailor, Soldier, Spy" es mucho más acertado.

En los años 70, los servicios secretos británicos pierden a uno de sus agentes en Hungría, mientras intentaba descubrir quién era el topo en la cúpula de su organización. Esta baja provoca cambios. Se marchan el gran jefe, al que llaman Control -John Hurt ('Melancolía', 2011)- y su segundo, George Smiley. A éste le da vida un magnífico Gary Oldman ('El caballero oscuro', 2008). Aunque a Oldman siempre lo recordaré por su papel de policía corrupto en ' El profesional (León)', con una jovencísima Natalie Portman y Jean Reno. Hablamos del año 1984.

Después de 'jubilarlo', a Smiley le encargan que sea él quien descubra al traidor. Tiene cuatro candidatos y, de entrada, no se atreve a descartar a ninguno. Entre ellos, Bill Haydon, interpretado por Colin Firth (Oscar al mejor actor principal por su papel en 'El disurso del rey', 2010) y Percie Allenine (Toby Jones). Después de conocer el desenlace, me quedé más bien frío. Alfredson da vueltas y vueltas, complicando la historia, para acabarla de una manera sencilla. Sabes quién es el topo, y das por cerrada la historia, pero podría haber sido otro... y nada habría cambiado.

Por cierto, la música es del español Alberto Iglesias, a quien la Academia del Cine Europeo premió por su trabajo en 'La piel que habito', 2010). Actualmente, está nominado por
The London Film Critic's Circle, por la misma película. En definitiva, intriga psicológica a raudales, mucha de ella innecesaria.

CARTAS AL PADRE JACOB

Corta pero intensa. Hacía mucho tiempo que no veía una película que durara poco más de una hora; una hora y diez minutos, para ser exacto. Me refiero a la finlandesa ‘Cartas al padre Jacob’, dirigida por Klaus Härö. Es una historia sobre la fe y la redención humana. Sencilla en la forma (pero no en el fondo) y con unas interpretaciones calibradas y totalmente creíbles. Una de las sorpresas de los últimos meses.

Jacob (Heikki Nousiainen) es un sacerdote rural ciego. Vive solo y está viejo. Lo que le mantiene en vida sea su ilusión por responder las pocas cartas que todavía le envían los fieles. Le piden consejo, ayuda y que rece por ellos. La vecina que le ayudaba, todavía mayor que él, ha ingresado en una residencia de ancianos y necesita ayuda. Es por ello que pide que indulten a Leila, condenada a cadena perpetua. Es su última apuesta.

A Leila le da vida Kaarina Hazard, que hace un papel extraordinario. La evolución de su personaje, al principio tosco y desconfiado, es realmente interesante. También son muy interesantes los cambios del padre Jacob, que, cuando deja de recibir cartas, comprende que su vida está llegando a su fin. Eso sí, todavía tiene una misión por cumplir. ¿Quizás la elección de Leila como ayudante no sea casual? Hay que ver la película para saberlo.

LOS AÑOS (VIRGINIA WOOLF)

He de reconocer que cada vez que afronto el reto de atacar un “clásico” me cuesta acabarlo. También me ha pasado con ‘Los años’, de Virginia Woolf (1882-1941). La edición que he leído, en castellano, fue publicada por Lumen en 2009. La obra original salió a la calle en 1937. Woolf, que se suicidó en el río Ouse, es una autora bastante densa. Yo, que creo que leo bastante rápido, he avanzado por sus 491 páginas a paso de tortuga.

La novela nos cuenta las andanzas de la familia Pargiter en un período bastante amplio, desde 1880 hasta principios de los años treinta, aproximadamente. A través de sus ojos vivimos los diferentes cambios que sufre la sociedad inglesa: la guerra, el debilitamiento de la estructura patriarcal, el capitalismo, el imperio e, incluso, la llegada del fascismo. Woolf lo cuenta todo con muchos detalles. Para ella, cualquier cosa era importante.

“La luna que ahora había quedado libre de nubes se hallaba en un espacio desierto, como si la luz hubiera consumido la pesadez de las nubes y hubiese dejado un suelo perfectamente despejado, una pista de baile en la que disfrutar. Durante un rato, la moteada iridiscencia del cielo se mantuvo inalterada. Luego llegó un soplo de viento y una nubecilla cruzó la luna”.

Feliz 2012 a todas y a todos.

dilluns, de desembre 19, 2011

La amistad diluye hasta el egoísmo


Sigo a Mike Leigh desde que vi ‘Secretos y mentiras’ (1996), que me pareció soberbia. Dos años después de ‘Happy: Un cuento sobre la felicidad’, el británico ha vuelto con ‘Another year’, conmovedora y bien interpretada. Fue nominada en los premios del Cine Europeo (Mejor Actriz
y Mejor Música), en Canes (Mejor Película) y en los Oscar (Mejor Guión).

Precisamente, las interpretaciones de todos y cada uno de los protagonistas son lo mejor de ‘Another year’. Podríamos decir que es una ‘película de actores’ porque todos ellos están sublimes. Me quedo con Manville, que da vida a María, una mujer sin pareja, muy frágil psicológicamente, que depende de la amistad del matrimonio que forman Tom (Jim Broadbent) y Gerri (Ruth Sheen). Manville -la actriz nominada- ya trabajó para Leigh en la citada ‘Secretos y mentiras’. Tom es geólogo; Gerri, terapeuta.

Ella no se da cuenta, pero María es una mujer muy egoísta. A veces, llega a ser un incordio para sus amigos. En una ocasión, se enfada con el hijo de éstos (mucho más joven que ella) por algo que ahora no voy a contar. Joe (Oliver Maltman) es abogado, soltero, y, hasta la fecha, no tiene pareja conocida. ¿Quizás María piensa que era su única y última oportunidad? De eso va ‘Another year’: de egoísmo, de soledad, de amor y de bondad. Es una película intimista y muy creíble, con la que es muy fácil emocionarse.

Cine como el de antes, con matices y muy equilibrado. Lo que menos me ha gustado es el título. Creo que aporta poco. La película, recomendable al ciento por ciento.

MESSI (LEONARDO FACCIO)

“Leo Messi acaba de volver de unas vacaciones en Disneyworld y aparece arrastrando sus chancletas con la falta de glamour de los deportistas en reposo. Podría haber continuado sus días de descanso en Argentina o en cualquier país del Caribe, pero ha preferido regresar a Barcelona antes de tiempo: Messi quiere entrenar. Las vacaciones le aburren.” Así empieza ‘Messi’, el libro del periodista Leonardo Faccio (Buenos Aires, 1971).

Faccio explica que, hasta que empezó a seguir a Messi, no era aficionado al fútbol. Fueron las hazañas de su compatriota las que acabaron convirtiéndole a la ‘religión’ más importante de todas. Según él, Messi és el único que ha hecho méritos propios para subir al primer escalón del bien llamado ‘deporte rey’, en el que ya le esperan Pelé, Di Stéfano, Cruyff y Maradona. He leído el libro por motivos de trabajo y me ha sorprendido positivamente. La verdad es que está muy bien escrito.

Este fin de semana, el Barça ha vuelto a ganar el Mundial de Clubs, que se ha jugado en el Japón. A Messi le han elegido mejor jugador de la final, por delante de su compañero Xavi y del brasileño Neymar. De Messi, Faccio escribe que “es un chico pequeño y de apariencia frágil, que se ha convertido en la joya más valiosa del mayor espectáculo del mundo”. ¿Qué habría sido si no hubiera jugado al fútbol? Nadie lo sabe. No le gusta ver la televisión, ni las videoconsolas, ni pasear, ni tiene don de palabra... Sólo sonríe cuando juega al futbol. A la hora de comer casi siempre se decanta por la carne con patatas.

Faccio ha hablado con un sinfín de familiares y amigos de Messi para escribir este libro. Con él estuvo un cuarto de hora. Deja claro que el balón y su inseparable Blackberry son sus únicas adicciones, además de dormir siestas que pueden superar las tres horas. Vive por y para el fútbol. Su targeta de presentación son los goles y los títulos. No necesita más. 'Messi' está publicado por Debate y tiene 194 páginas.

Feliz Navidad a todas y a todos.

dilluns, de desembre 12, 2011

Pandilleros contra alienígenas ¿Quién da más?


Desborda energía por los cuatro costados. Es divertida, ágil, espectacular y ha llegado a nuestras pantallas después de triunfar en el Festival de Sitges, donde recibió el Premio del Público y el de Mejor Banda Sonora. ‘Attack de block’, así se llama esta pequeña joya de Joe Cornish, es una película de ‘serie B’ que seguro que dejaría perplejo (no sé si ha podido verla) al mismísimo Tarantino.

‘Attack de block’ está interpretada mayoritariamente por actores poco conocidos, como es el caso de Alex Esmail, que brilla como Pest, el único chico blanco del grupo de pandilleros que intenta imponer su ley en el bloque y en el barrio en el que viven. Después de atracar a una infermera que resulta ser vecina suya (lo descubren más tarde), estos jóvenes delincuentes tendrán que verse las caras con un grupo de alienígenas sedientos de venganza. No invaden la Tierra. No invaden Londres. Sólo invaden el bloque en el que viven Pest y compañía. No explicaré porqué.

Los alienígenas en cuestión son grandes, peludos, sin ojos y con los dientes fluorescentes. ¿Se puede pedir más? ‘Attack de block’ es cine en estado puro, que perfectamente habrían podido firmar el citado Quentin Tarantino o el mismo Steven Spielberg. Salvando las distancias, me ha recordado títulos recientes, como 'Kick ass' (2010), 'Scott pilgrim contra el mundo' (2010) o incluso 'Super 8' (2011). Una de las grandes sorpresas positivas de la temporada.

RESTLESS (GUS VAN SANT)

Soy fan de Gus Van Sant, padre de películas como 'Mi nombre es Harvey Milk' (2008) o 'Paranoid Park' (2007). Su última apuesta, ‘Restless’ no me ha gustado demasiado. Creo que aporta pocas cosas nuevas. Todo me ha sonado a ‘visto’, con tópicos y cursilerías. Lo mejor es la actuación de Mia Wasikowska ('Alicia en el país de las maravillas', 2010), que convence como protagonista.

Mia es Annabel Cotton, una enferma terminal de cáncer. Mia, a quien le quedan unos tres meses de vida, se enamora perdidamente de Enoch Breae (Henry Hopper), un chico al que le gusta asistir a todos los funerales que puede. Enoch, con un carácter muy especial, tiene un amigo imaginario, un piloto kamikaze japonés de la II Guerra Mundial. Lo que si consigue Van Sant es que, a pesar del tema que trata, la película no sea triste. Está edulcorada al máximo, convirtiendo la muerte en un canto a la esperanza.

LA ANSIEDAD (DOMÈNEC LUENGO)

‘50 preguntas y respuestas para combatir la ansiedad’ es el último libro del psicólogo y psicoterapeuta Domènec Luengo, que ya había escrito dos más sobre este tema. Tiene 189 páginas y está publicado por Paidós. Las preguntas están divididas en cuatro bloques: características de la ansiedad, síntomas, rasgos de la persona ansiosa y cómo afrontarla. La ansiedad es un tema que siempre me ha interesado.

Me quedo con dos cosas: si se sufre un ataque hay que intentar tranquilizarse, quitando importancia a los síntomas. Cuando más grande es la preocupación, mayor es el desespero. Es importante que esté tranquila la persona que padece el ataque y sus acompañantes. Aviso a los navegantes: dicen que la ansiedad puede ser una enfermedad 'mimética'. Los niños y niñas pueden sufrirla de mayores si, en su etapa de formación, han convivido en casa con un padre o una madre ansiosa o hipocondríaca.

“La aparición de nuevos momentos ansiosos también puede estar relacionada con la influencia de determinados rasgos de la propia personalidad. Así, contemplar una visión pesimista-fatalista de las cosas, mantener una exagerada autocrítica o la conocida actitud perfeccionsita (tan cruel con uno mismo), instalarse en la hipocondría o en la duda acerca del funcionamiento del propio organismo, poseer una tendencia obsesiva o una cierta facilidad para trascendentalizar acontecimientos suelen ser, entre otras cosas, las variables personales más reconocibles como vinculadas a la ansiedad, pues conducen, con suma facilidad, a la conclusión situacional y a entender la existencia de amenazas constantes a la supervivencia".

Buena semana a todas y a todos.

dilluns, de desembre 05, 2011

Ya ni la muerte nos hace iguales


Tarde o temprano, la muerte nos hace a todos iguales. Hasta ahora, porque las cosas cambian. En un futuro no muy lejano, en el que el tiempo es la única moneda de cambio, los ricos pueden vivir eternamente. Los pobres tendrán que negociar cada minuto de su existencia. A grandes rasgos, este es el argumento de 'In time', la última apuesta de Andrew Niccol, director de 'Gatacca' (1997).

La idea de la película es francamente buena, pero creo que el producto daba para mucho más. A pesar de ello, no me arrepiento de haberla visto. Y es que esta alegoría económica, muy actual, invita a la reflexión. También dudo que Justin Timberlake ('Alpha dog', 2006) fuera el mejor actor para dar vida a este Robin Hood del mañana. Es un actor con pocos registros.

En un futuro no muy lejano, las personas dejan de envejecer cuando cumplen 25 años. Físicamente, ya no volverán a cambiar, vivan el tiempo que vivan. Ese mismo día, en el brazo izquierdo, se pone en marcha un reloj con 365 días adicionales... ¡Y la igualdad se acaba! Los ricos lo recargan sin problemas, los pobres, lo intentan. Todo se paga con tiempo y las cosas cada vez son más caras. La diferencia entre clases es ilimitada.

LOS NUEVOS 'BONNIE & CLYDE'

Timberlake es Will Salas, un obrero dispuesto a romper las reglas y a repartir su tiempo entre los demás. Antes tendrá que robarlo, claro está. Para ello decide secuestrar a la hija de la familia Weis, que posee todos los bancos de la ciudad, con unos créditos personales desorbitados. A Sylvia la interpreta la guapísima Amanda Seyfried, que coincidió con Timberlake en 'Alpha dog'. Lo hace francamente bien. Son los nuevos 'Bonnie & Clyde'. El tercero en discordia es el jefe de los "guardianes del tiempo", que intenta regular el equilibrio del sistema económico. Le da vida un serio Cilian Murphy ('Origen', 2010).

Queda claro que la película de Niccol nos habla de los 'indignados' y de la injusticia del sistema económico mundial, con políticos corruptos y bancos que practican la usura con libertad absoluta. El problema es éste; que todo es demasiado evidente y propagandístico. En algunos momentos, su mensaje político es un tanto maniqueo y estereotipado, aunque, como decía antes, sirve para hacerse unas cuantas preguntas e intentar encontrar las respuestas. A 'In time' no hay que buscarle la lógica, porque no la tiene.

'LA CONSPIRACIÓN'

Este fin de semana también he visto 'La conspiración', dirigida por Robert Redford ('Quiz show. El dilema ', 1994). Es una película de corte clásico, lineal, bien ambientada y sin demasiadas sorpresas. Dura dos horas y la verdad es que pasa bastante bien. El veterano actor (que ya tiene 74 años) nos cuenta el juicio a las ocho personas acusadas del asesinato del presidente Abraham Lincoln, en 1865, durante una obra de teatro.

Si aceptamos lo que nos propone Redford, el juicio estuvo manipulado desde un primer momento. Para empezar fue un tribunal militar quien juzgó al grupo de civiles y, según parece, el fiscal tenía en el bolsillo a la mayoría de testigos. La idea era clara: que fueran ahorcados por asesinato. La Guerra de Secesión acababa de finalizar y había que dar ejemplo castigando a los sureños, fueran culpables o no. Medidas preventivas.

El joven abogado Frederik Aiken, héroe de guerra unionista, se ve obligado a defender a Mary Surrat, una sureña que regentaba la pensión en la que se ideó el complot contra Lincoln. Lo hace en contra de su voluntad, obligado por el jefe de su bufete de abogados. A Aiken le interpreta James McAvoy ('La última estación', 2009) y a Surrat una grandísima Robin Wright ('Breaking and entering', 2006). Entre los acusados también se encontraban uno de los hijos de Mary, Johnny Surrat (al que no lograron detener inicialmente) y el actor John Wilkes Booth, autor material del magnicidio.

A medida de que avanza el juicio, Aiken empieza a contemplar la posibilidad de que Mary Surrat no sea culpable y se vuelca en su defensa, aunque por ello tenga una buena parte del país país en su contra. El fiscal és Danny Huston ('Robin Hood', 2010) y el presidente de la sala el veterano Colm Meaney ('Café irlandés', 1993). También destaca la presencia de otro secundario de lujo, Tom Wilkinson ('El escritor', 2010), que da vida al Senador Johnson, jefe de Aiken. La película es entretenida y me ha servido para saber más cosas sobre el lejano asesinato de Lincoln.

'EL CONTENIDO DEL SILENCIO' (LUCÍA ETXEBARRIA)

No había leído nada de ella y he probado con ‘El contenido del silencio’, su último libro. Hablo de la escritora Lucía Etxebarria (Bermeo, 1966). Está publicado por la editorial Planeta y tiene 421 páginas. Es una novela curiosa. El primer personaje en aparecer es Gabriel, que está a punto de casarse con su novia, aunque queda bastante claro que no le acaba de gustar. Una llamada de Helena, la mejor amiga de su hermana, puede cambiarlo todo.

Gabriel, que vive en Londres, no había sabido nada de su hermana Cordelia en los últimos diez años, pero, a pesar de ello, decide viajar a las Islas Canarias para intentar encontrarla. ¿O quizás esté huyendo de sí mismo? ¿Qué sucedió en el pasado entre ellos?

Aprovechando la desaparición de Cordelia, Etxebarria nos explica cómo son las sectas y lo difícil que es salir de ellas. Todo parece indicar que la hermana de Gabriel habría participado en un suicido colectivo, siguiendo órdenes divinas. El funcionamiento de las sectas y la supuesta conexión de una de ellas con los nazis refugiados en Tenerife y Fuertevendura después de la Segunda Guerra Mundial son los dos temas de fondo del libro, que no está mal. En el aspecto más personal, la autora habla del abandono y de la pérdida a través del amor. Gabriel y Cordelian lo han vivido en sus carnes.

"No sé si te ha pasado alguna vez -a mí, muy pocas- que a partir de una mirada, de una voz, te mareas, como si ya conocieras a esa persona, como si le hubieras echado de menos mucho tiempo. Me lo decía con la certeza de quien ha encontrado el acertijo al que la ha estado dándole vueltas en la cabeza durante años, como un repentino arrebato de fe: había encontrado una verdadera amiga, una hermana".

Buena semana a todas y a todos.

dilluns, de novembre 28, 2011

Los genios también discrepan entre ellos


Densa, es verdad, pero muy interesante. ‘Un método peligroso’ es la última película de David Cronemberg. No tiene nada que ver con sus dos anteriores títulos, 'Promesas del este' (2007) y 'Una historia de violencia (2005), pero también se basa en una historia perturbadora. Repiten Viggo Mortensen y Vincent Cassel, que coincidieron en el primero de los citados títulos.

Esta vez, Cronemberg, que se basa en una novela de Christopher Hamptton, nos cuenta la relación que se establece entre el joven psiquiatra Carl Jung y Sigmund Freud que, con el paso del tiempo, acaba convirtiéndose en su mentor. A Jung le interpreta Michael Fassbender ('Fish tank', 2009) y lo hace francamente bien. A Freud le da vida Mortensen. Es un papel en el que no puede lucir demasiado, ya que su personaje queda en segundo plano.

Quien está fantástica es Keira Knightley ('Nunca me abandones', 2010), que se pone en la piel de la rusa Sabina Spielrein. A pesar de estar muy desequilibrada psicológicamente, la chica sueña en convertirse en una gran psiquiatra, como el suizo Jung y el austríaco Freud. Completan el reparto el francés Cassel (que es Otto Gross, paciente y psiquiatra a la vez, también austríaco) y la mujer de Jung, una guapísima Sarah Gadon.

EL SEXO COMO PUNTO DE PARTIDA DE TODO

Poco más voy a contar, con el objetivo de no descubrir cosas que puedan perjudicar a las personas que no hayan visto la película. Sólo diré que Freud defiende un psicoanálisis partiendo de las experiencias sexuales del paciente que, según él, son la base de cualquier trastorno. Jung tiene una visión más general, y bastante contraria a la de Freud, pero no predica con el ejemplo. En su vida real, hace todo lo contrario de lo que propugna. Sabina no quiere posicionarse claramente a favor de ninguno de los dos.

En definitiva, una película que aborda cuáles son los límites de la ética profesional y que analiza, sin complejos, difíciles asuntos psico-sexuales. La historia es didáctica, bien interpretada y con mucha energía. Está ambientada en el Cantón de Turgovia y Viena, poco antes de la Primera Guerra Mundial, y me ha servido para saber más cosas de un ‘triangulo psiquiátrico’ del que, hasta hace unos días, pocas cosas conocía.

EL PRISIONERO DEL CIELO (CARLOS RUIZ ZAFÓN)

Ya he acabado ‘El prisionero del cielo’, la tercera entrega de los cuatro libros que Carlos Ruiz Zafón (Barcelona, 1964) tiene previsto escribir sobre la familia Sempere y el Cementerio de los Libros Olvidados. El primero fue ‘La sombra del viento’ (2001), que logró emocionarme, y el segundo 'El juego del ángel' (2018), que me gustó un poco menos. Está publicado por la editorial Planeta y tiene 379 páginas, con la letra muy grande, por cierto.

‘El prisionero del cielo’ es entretenido y muy fácil de leer. A pesar de ello, no me ha convencido del todo. Me ha dado la sensación de que Ruiz Zafón ha escrito una obra "de transición", a la espera de dar el fogonazo definitivo en el cuarto libro, con el que cerrará la serie. Éste es sólo de posicionamiento. Diría que el objetivo es acabar de poner todas las cartas sobre la mesa, antes de romper definitivamente la baraja. Yo lo veo así.

En este tercer libro, el gran protagonista es Fermín Romero de Torres, un personaje pícaro y simpático. Está a punto de casarse y no tiene los papeles al día. De hecho, está viviendo la vida bajo un nombre que no es el suyo. La aparición de un huraño personaje, que compra 'El conde de Montecristo' en librería de los Sempere, servirá para que Fermín sienta la necesidad de explicarle a Daniel Sempere todos sus secretos. Tiene un pasado muy duro, con el sádico inspector Fumero como gran enemigo.

'El prisionero del cielo' es una novela costumbrista y con mucho sentido del humor, a veces un tanto negro. Fermín es un personaje muy folklórico y reirse con él -o de él- es más bien fácil. Aunque sea en un discreto segundo plano, vuelve a salir el escritor David Martín, autor de un misterioso manuscrito que es el que da nombre a este tercer volumen de Zafón. Para mí, es el más flojo de todos, aunque me lo he pasado bien leyéndolo.

"Se rumoreaba que Martín no estaba del todo en sus cabales, pero al poco de empezar a tratarle Fermín había comenzado a sospechar que el pobre estaba todavía más ido de lo que el resto de los prisioneros suponían. A ratos sueltos estaba más lúcido que nadie, pero a menudo no parecía comprender dónde se encontraba y hablaba de lugares y personas que a todas luces existían sólo en su imaginación o en su recuerdo".

Buena semana a todas y a todos.

dilluns, de novembre 21, 2011

Contraste de pareceres... ¿Civilizado?


Quien esté libre de pecados, que tire la primera piedra. Con esta frase podríamos resumir “Un dios salvaje”, la última película del casi octagenario Roman Polanski (‘El pianista’, 2002). Está basada en una obra de teatro de la francesa Yasmina Reza y tiene una fuerza brutal. Sólo dura 79 minutos y una buena parte de ellos me los pasé riendo.

Por encima de todo, ‘Un dios salvaje’ es una película de actores. Toda la acción pasa en el piso del matrimonio que forman Penélope y Michael Longstreet, a los que dan vida Jodie Foster (‘El silencio de los corderos’, 1991) y John C. Really (‘Las horas’, 2002). Los Longstreet reciben la visita de los Cowan, matrimonio al que no conocían hasta la fecha. Lo forman Nancy y Alan, interpretados por Kate Winslet (‘Revolutionary Road’, 2008) y Christoph Waltz (‘Malditos bastardos’, 2009). Los cuatro están sensacionales.

La película está rodada en Europa, aunque el piso de los Longstreet representa que se encuentra en Nueva York. En él, los dos matrimonios intentarán hablar, en principio civilizadamente, de las diferencias que mantienen sus hijos adolescentes. Unos días atrás, en un parque, el de los Cowan rompió dos dientes al de los Longstreet, al que atizó con un palo. Pero lo que tenía que ser un encuentro más o menos distendido acaba siendo una batalla dialéctica inesperada y sin cuartel.

UNA PELÍCULA ABSORBENTE

‘Un dios salvaje’ es una película absorbente, tensa y con un gran sentido del humor. Además, invita a la reflexión y deja sobre la mesa un sinfín de preguntas: ¿Quién son menos civilizados, los padres o los hijos? ¿Por qué en medio de la discusión Penélope y Michael empiezan a pelearse entre ellos, como Nancy y Alan? ¿Es normal que se formen nuevas alianzas, de hombres y mujeres? Penélope es escritora y Michael vende menaje del hogar. Creo que Nancy hace de ama de casa y Alan es un abogado que, a pesar de estar en casa de otros, no para de hablar por su teléfono móvil. Brutal.

En resumen, la última película de Polanski me ha gustado muchísimo. Lo que llegan a decirse unos a otros deja claro que nuestra sociedad está bastante enferma y que, en un momento dado, hasta el matromonio más sólido puede disolverse como un azucarillo. ¿Es verdad que a veces sobreprotegemos a nuestros hijos y que, sin apenas darnos cuenta, perdemos el mundo de vista?

‘EL LUGAR SIN LÍMITES’ (JOSÉ DONOSO)

La semana pasada leí ‘El lugar sin límites’, del escritor Chileno José Donoso (Santiago de Chile, 1924-1996). Ha coincidido con el suicidio de su hija, que tenía 44 años. Dicen que fue por consumo masivo de barbitúricos. El libro lo publicó en 1965 y hace unos meses la editorial Alfaguara decidió reeditarlo. Tiene 152 páginas y se lee muy rápidamente. En 1977, el mexicano Arturo Ripstein llevó la novela al cine con bastante éxito, trasladando la acción a su país. Muy recomendable.

En este libro, Donoso nos explica el día a día de un pequeño y desangelado prostíbulo de un pueblo casi fantasma de la Región de Maule. Allí conviven una travesti vieja, la Manuela, y una joven y fea prostituta a la que todos conocen como la Japonesita. Es hija de la difunta Japonesa, con la que la Manuela tuvo un desliz.

También tienen mucho peso en esta novela Don Alejo (el cacique del pueblo) y su hijo bastardo, un camionero llamado Pancho. Todos son personajes siniestros, con una sexualidad poco definida y muchas ansias de poder. Donoso dibuja un mundo marginal en el que mantener las apariencias puede ser la única manera de sobrevivir.

"La japonesita se sobresaltó con el grito de la Manuela, pero siguió disminuyendo la luz, como si no hubiera oído. Yo no existo ni aunque grite. Hasta que un buen día ella, que podía haber sido la reina de las casas de putas desde Chanco a Constitución, desde Villa Alegre hasta San Clemente, reina de las casas de putas de toda la provincia, estirara la pata y llegara la pelada para llevársela para siempre".

CONTINUA LA TEMPORADA DE BAÑO

La temporada de baño, que este año empezó el dia 6 de marzo, continua en marcha. Este sábado me di un chapuzón en la Platja Gran de Palamós (Baix Empordà, Costa Brava). Hacía sol, no había viento (muy importante) y la temperatura del agua estaba a unos dieciocho grados. A ver si este fin de semana puedo repetir y si no... ¡Hasta el año que viene!

Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de novembre 15, 2011

Esperanza en tiempos de guerra


Siempre me han gustado las películas que hablan de los prolegómenos de conflictos bélico. Es el caso de Cirkus Columbia, de Danis Tanovic. El director bosnio nos cuenta cómo todo cambia sin darnos cuenta. Un padre y un hijo, o dos amigos, pueden encontrarse en bandos opuestos en menos de lo que canta un gallo. A veces, elegir se convierte en una obligación.

‘Cirkus Columbia’ se enmarca en Bosnia-Herzegovina, en el año 1991, después que los comunistas perdieran el poder. La película empieza con la vuelta de Divko Buntic a su pueblo, después de veinte años exiliado en Alemania. El mismo día de su llegada, el alcalde, con el que está compinchado, le devuelve la casa en la que nació, creció y vivió. Con él en la puerta, la policía deshaucia a la mujer y el chico que vivían en ella... ¡No le importa que sean su esposa y su hijo (el bosnio Boris Ler), que ya tiene veinte años!

A Divko, que hace una gran interpretación, le da vida el serbio Miki Manoljovic, al que recordaba de 'Irina Palm' (2007). El hombre llega a su pueblo natal en un Mercedes, con muchos marcos alemanes en el bolsillo, y acompañado de Bonny (su gata de la suerte) y su joven y guapa novia, a la que no le hace ni caso. Para él, la gata es más importante que Azra, con quien quizás se casará cuando se divorcie de Lucija. Tanto Azra (la serbia Jelena Stupljanin) como Lucija (la croata Mira Furlan, conocida por sus apariciones en ‘Lost’) también trabajan a un gran nivel.

Podríamos definir la película como una gran tragicomedia, como un canto a la esperanza. El tema es triste, lógicamente, pero Tanovic nos muestra la acción con un gran sentido del humor. Es la ironía lo que hace que ‘Cirkus Columbia’, que dura casi dos horas, pase francamente bien. Ya dicen que cada familia es un mundo. ¡Y que levante la mano la que algún día no se haya visto cerca del infierno! La de Divko nunca habría imaginado que disturbios de carácter secesionista podían partir Bosnia-Herzegovina en dos. ¿Hay tiempo para dar marcha atrás? Muy recomendable.

'MARGIN CALL'

Esta semana también he visto ‘Margin call’, de J.C. Chandor. He leído muy buenas críticas, pero a mí se me hizo un poco pesada. Es verdad que cuenta con actores de primera fila, como Jeremy Irons, Kevin Spacey (que me encanta), Stanley Tucci o la mismísima Demi Moore, que parece dispuesta a hacer lo que sea para que no la veamos envejecer...

Chandor nos explica lo mismo que ya nos contó Charles Ferguson en 'Inside job' (2010). Podríamos decir que ‘Margin call’ es la versión 'cinematográfica' del citado documental. ¿El argumento? Es la crónica de la vida de ocho trabajadores de un poderoso banco de inversión durante las 24 horas previas al inicio de la crisis financiera del 2008.

La acción empieza cuando un joven analista se da cuenta de que la empresa para la que trabaja está cerca de la ruina. Después de una reunión de urgencia, su jefe decide venderlo todo. Sabe que lo que ofrecerá al público no tiene ningún valor, pero le da igual. También sabe que sus empleados perderán la poca credibilidad que les queda y que, posiblemente, nunca más podrán volver a hacer de brookers. Están a punto de ganar mucho dinero, pero será a costa de hundir a muchas personas inocentes. ¿Hay alguna alternativa más moral?

'LA ESPOSA DEL TIGRE' (TÉA OBREHT)

'La esposa del tigre', escrita por Téa Obreht, que nació en la antigua Yugoslavia hace sólo 26 años, va de más a menos. Me atrapó en el primer momento, pero creo que en la parte final pierde un poco de fuelle. Está publicado por Literatura Mondadori y tiene 326 páginas. Con este libro, Obreht ganó el Premio Orange 2011 y fue seleccionada por The New York Times como uno de los veinte mejores autores de menos de cuarenta años. Ya es un bestseller en Inglaterra, EEUU y Francia.

Todo pasa en un pequeño pueblo costero de los Balcanes, al que dos jóvenes doctoras, Natalia y Zora, se desplazan para vacunar a los niños de un orfanato. Es un pueblo que cree en leyendas y supersticiones. El viaje coincide con la muerte del abuelo de Natalia, que también era médico. Lo mejor del libro es cómo la chica explica los dos misterios que rodearon la vida de su abuelo, que siempre llevaba encima 'El libro de la selva'. Me refiero a sus encuentros con un hombre inmortal, que asegura ser el sobrino de la muerte, y la relación con un tigre que llegó a su pueblo, procedente de un circo, y que atemorizó a todos sus habitantes.

"Cuando los hombres mueren, mueren con miedo -dijo-. Toman todo lo que necesitan de tí, y como médico tu trabajo consiste en ofrecérselo, en consolarlos, en cogerles la mano. Pero los niños mueren como han vivido: con esperanza. No saben lo que pasa, así que no esperan nada, no te piden que les cojas la mano... pero tu acabas necesitando que ellos cojan la tuya. Con los niños estás solo. ¿Lo entiendes?"

Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de novembre 08, 2011

Autodestruirse cuando lo tienes todo


Del amor al odio o a la indiferencia hay un paso, como de la euforia a la angustia o a la depresión, de la vida a la muerte... Y si no que se lo pregunten a Justine, la principal protagonista de ‘Melancolía’, la última película de Lars Von Trier, provocador, egocéntrico y misógino como pocos. Su última perla ha sido decir públicamente que, a nivel personal, “entendía un poquito a Hitler”.

Polémicas al margen, el cine del danés siempre me ha gustado, sobre todo ‘Rompiendo las olas’ (1996), ‘Dogville’ (2003), 'El jefe de todo esto (2006) y 'Anticristo' (2009). ‘Melancolía’ también me parece una buena película, con una Kirsten Dunst espectacular. Su personaje no se siente feliz con nada de lo que tiene y se autodestruye progresivamente. No logra sentirse bien con ella misma ni el día que se casa. Su mente corre más que su cuerpo y le pone trampas por allí donde pasa. Por este papel, Dunst ('Maria Antonieta', 2007) fue premiada como mejor actriz en Cannes.

No sé si, a nivel argumental, ‘Melancolía’ aporta cosas nuevas, pero todo lo que cuenta parece creíble, con un elenco de actores de cinco estrellas. Al padre de Justine le interpreta John Hurt, a quien hemos visto en la saga de ‘Harry Potter', y a la madre la veterana Charlotte Rampling. Los dos están paranoicos. Es lógico que su hija sufra las consecuencias. La hermana es otra Charlotte, Gainsbourg, que repite con Von Trier. Ella era la protagonista indiscutible de 'Anticristo'. Su marido en la pantalla es Kiefer Shutherland. ¿Se puede pedir más?

Pues la verdad es que sí. El jefe de Justine es Stellan Skarsgard (aisiduo de otra conocida saga, la de 'Piratas del Caribe'') y el encargado de organizar la boda Udo Kier, otro de los actores fetiche del director. ‘Melancolía’ es la cuarta película de Skarsgard con Von Trier y la quinta de Kier. Está todo dicho. El marido de Justine, que pasa muy desapercibido es otro Skarsgard, Alexander. Por cierto, Dunst era la novia de 'Spiderman' en las tres películas del superhéroe.

UN DRAMA FAMILIAR... Y FILOSÓFICO

‘Melancolía’ es un drama familiar al que se le da un toque de meditación filosófica. La primera parte de la película tiene como protagonista a Justine y la segunda a su hermana. Justine pasa de ser la víctima de la familia (sumida en una profunda depresión) a dominarla completamente, eso sí, con un odio desmesurado. Todo el contrario que su hermana que, poco a poco, es quien se hunde en la miseria. Está desesperada porque el planeta que da nombre a la película tiene que pasar cerca de la Tierra. Los científicos no creen que ambos acaben chocando.. pero no se atreven a descartarlo del todo. ¿Está cerca el fin del mundo?

En resumen, crueldad, amor, resignación y melancolía a lo largo de dos horas y cuarto, con una musica muy angustiosa. Como era de esperar, Von Trier nos regala una película muy bella visualmente, con siete minutos iniciales que podrían llevar perfectamente la firma de Terrence Malick. ¡Quién sabe si se podrían haber incluído en 'El árbol de la vida'! Tampoco sorprenden los grandes movimientos de cámara, que en su día pusieron de moda los integrantes del movimiento Dogma 95, con Von Trier a la cabeza.

LA HUELLA DE TU AUSENCIA (KIM ECHLIN)

No está mal, pero la olvidaré pronto. Me refiero a 'La huella de tu ausencia', de la canadiense Kim Echlin. Está publicada por Salamandra y tiene 251 páginas. La acción se enmarca en Montreal y en Camboya, coincidiendo con el genocidio de los setenta. Era el tiempo de los Jemeres Rojos. Hay que recordar que allí las primeras elecciones democráticas no llegaron hasta 1993. Con este libro, traducido a 15 idiomas, Echlin fue finalista del Scotiabank Giller.

Es una historia de amor absoluto, con una atmósfera dolorosa y un claro objetivo de denuncia. Sus protagonistas son Anne Greves, una joven que conoce los clubs de jazz de Montreal como si fueran su casa, y Serey, profesor y músico camboyano en el exilio. En poco tiempo se hacen inseparables, hasta que un día, aprovechando la apertura de las fronteras de Camboya, él se marcha sin decirle nada. Quiere notícias de los suyos. Años más tarde, Anne, que no ha dejado de pensar en él, lo ve en un reportaje televisivo y se marcha a su país a buscarlo. Allí las cosas todavía están muy mal.

"Mi hombro tocó el tuyo. Me sentía cambiada, casi otra persona, por lo que oía esa noche, síncopas, fraseos desatados, chistes e insultos entre la mano izquierda y la derecha, entre las cuerdas y armónica, carcajadas y gemidos de amor, y oí cosas que aún no conocía pero conocería, historias de humillaciones y broncas y seducciones y noches que se torcían y mujeres llorando por hombres y hombres perdidos y solos, música de grandiosidad épica, nacida del sexo y las palizas de la policía y el hedor rancio de la cerveza en bares oscuros muy lejos de las iglesias".

Buena semana a todas y a todos.

dimecres, de novembre 02, 2011

La resurrección de Cyril (otra oportunidad)


'El niño de la bicicleta', de Jean-Pierre y Luc Dardenne, es la mejor de las películas que he visto en los últimos días. En Cannes recibió el Gran Premio del Jurado, que compartió con 'Once upon a time in Mongolia'. Es un cuento de superación, casi de resurrección, porque, a veces, las segundas oportunidades existen. También el perdón.

El gran protagonista es Cyril, un niño de 12 años al que le cuesta entender que su padre le haya abandonado en un centro de acogida. De la madre no se dice nada en ningún momento. A Cyril, que al principio de la película busca desesperadamente su bicicleta, le da vida Thomas Doret. Sin conocerla casi de nada, el chico le pide a Samantha, una peluquera del barrio, que le deje pasar los fines de semana con ella. Necesita recuperar el cariño perdido. Samantha es la guapísima Cécile De France, a quien el año pasado vimos en 'Más allá de la vida'. Los dos trabajan muy bien.

Lo mejor de 'Le gamin au vélo' es que los Dardenne nos explican una historia y se abstienen de hacer juicios morales. No hay discursos gratuítos ni maniqueistas que, por ejemplo, sobraban en 'I want to be a soldier' (De mayor quiero ser soldado). Para mí, es la mejor película de la cartelera, en estos momentos.

EVA (KIKE MAÍLLO)

'Eva', de Kike Maíllo, me ha sorprendido positivamente. Va de menos a más, con un final tan bonito como inesperado. Uno de los guionistas es el dramaturgo catalán Sergi Belbel. La película tiene personalidad y, sobretodo, resulta creíble. La acción se enmarca en el cercano 2041. Todos los robots que aparecen (sensacional el papel de Lluís Homar como asistente personal de Álex) están trabajadísimos.

La historia es la siguiente. Álex, interpretado por Daniel Brühl, es un brillante ingeniero cibernético, que vuelve a su pueblo natal, diez años después de irse. Tiene que dotar de 'emotividad' a un niño robot. Da la casualidad que, sin saberlo, se inspira en Eva, la hija de su hermano, que se acabo casando con la novia que el dejó inesperadamente. Tanto Eva como Lana trabajan francamente bien. Lana es Marta Etura, por la que siento una especial debilidad. No hace mucho ya me entusiasmó en 'Mientras duermes', junto a su pareja en la vida real, Luis Tosar. Visualmente, la película es espectacular. Aconsejable.

'LAS AVENTURAS DE TINTÍN: EL SECRETO DEL UNICORNIO'

Se trata, sin duda, de una de las películas de aventuras más poderosas de los últimos años. Una vez te acostumbras a ver a Tintín en movimiento (sólo necesitas cinco minutos) es muy fácil sumergirse en la historia que nos cuentan Steven Spielberg y Peter Jackson, que es uno de los productores. Yo diría que es una mezcla de James Bond con Indiana Jones, con escenas muy espectaculares. Vale la pena verla.

La toma del abordaje del barco, por ejemplo, y la de la lucha de gruas son difíciles de olvidar. Entretenimiento en estado puro, empezando por los sensacionales créditos iniciales. Frenética y con gran sentido del humor. ¿El argumento? Pues que Tintín tiene que descubrir el secreto del Unicornio, un barco que se hundió con un gran tesoro en sus bodegas. Más o menos como en el cómic.

'CRIADAS Y SEÑORAS'

Señoras blancas malas, muy malas. Criadas negras buenas, muy buenas. Siempre hay alguna excepción, claro está. Entre las blancas una chica que quiere ser periodista. Entre las negras una chica que se encuentra un anillo y no lo devuelve. Mucho me temo que 'Criadas y señoras' será una de las películas que entrará en la carrera de los próximos Óscar. Es efectiva y simpática, pero a la vez bastante falsa.

Me recordó demasiado a 'Precious' y a 'The blind side', que ya triunfaron en el 2009. Tate Taylor denuncia el racismo, pero su puesta en escena es blanda, muy blanda. Me ha decepcionado, aunque es entretenida. Lo mejor son los papeles de las dos criadas negras que lideran la revolución en el Mississipi de los 60. Las interpretan Viola Davis y Octavia Spencer. Son las que cuentan las maldades de las señoras blancas a la joven e inexperta periodista, a la que da vida Emma Stone. Su libro, 'The Help', ¿Se convertirá en un bestseller?

'AMB EL COR A LA MÀ'

'Amb el cor a la mà' es la última novela de Chris Cleave. Tiene 261 páginas y está publicada por Amsterdam. El autor denuncia el racismo y el comportamiento de las compañías petrolíferas, que arrasan por allá donde pasan. Un día el matrimonio O'Rourke coincide con dos de estas fugitivas en Nigeria. Sarah se corta un dedo para intentar salvar a Little Bee, aunque cree que la matarán igualmente. Se lo pidió uno de los sicarios a cambio de liberarla.

Unos años después, Little Bee reaparece en la ordenada vida de Sarah, cambiándola para siempre. Para ella, ha llegado el momento de afrontar los fantasmas del pasado. Su Londres querido y África se mezclan para siempre. Pese a sus diferencias, las dos entablarán una gran amistad. Ellas dos y también el hijo de Sarah, que siempre va disfrazado de Batman. No está mal, pero es prescindible. El título en castellano sería "Con el corazón en la mano".

"A menudo querría ser una moneda de libra esterlina y no una chica africana. Todo el mundo estaría encantado con mi presencia. Quién sabe si hablaría contigio el fin de semana y, después, de repente, porque soy así de inprevisible, conversaría con el tendero de la esquina, pero no te importaría porque te entretendrías comiendo un pastel de canela y beberías una lata de cola fresca, y ya no pensarías en mí. Seríamos felices, como amantes que se conocieron unas vacaciones y se han olvidado como se llaman".

Buena semana a todas y a todos.