
Cada vez que pienso en 'Four Lions', del británico Christopher Morris, me gusta un poco más. Cuando acabé de verla me pareció una película del montón, con cuatro o cinco gags francamente buenos, pero ya está. Una vez reposada, he llegado a la conclusión que es un ensayo, muy acertado, sobre la imbecilidad humana. Y aquí está su virtud y su defecto. Los protagonistas son tan imbéciles que llegan a despistar.
'Four Lions' es una sátira que denuncia el fanatismo islámico. Es una lástima que los terroristas de verdad no sean tan tontos como los de esta película, porque todos estaríamos un poco más seguros. El ideólogo de esta célula de muyaidines ridículos es Omar, un musulmán radical de nacionalidad inglesa. Tiene claro que quiere luchar contra los infieles... aunque no tiene claro ni quiénes son ni, lógicamente, dónde encontrarlos.
Omar habla del terrorismo con su mujer y con su hijo como si lo hicieran de futbol, sin dramatizar lo más mínimo. Si hay que volarse en pedazos en nombre de Dios... se hace y ya está. Siendo un inútil, Omar es el más listo de un grupo, que completan Waj (un joven simple y manipulable), Fessal (un aprensivo fabricante de bombas), Barry (un extremista radical) y Hassan, un rapero sin demasiadas luces. El cóctel es más explosivo que cualquier bomba que puedan llegar a preparar ellos mismos.
El gag de la tarjeta SIM, el del cuervo -que se ha utilizado para el cartel de la película-, el de las botellas de lejía y el de la oveja, por citar cuatro, son desternillantes. Me imagino que tratar el terrorismo desde el humor negro no es nada fácil. Hasta ahora, la película de kamizazes que más me había impactado, aunque afrontaba el tema completamiento en serio, es 'Paradise now' (2005). En resumen, 'Four lions' es une película diverdida que degrada el terrorismo hasta puntos insospechados.
'RELÁMPAGOS' (JEAN ECHENOZ)
He disfrutado muchísimo con 'Relámpagos', el último libro del francés Jean Echenoz (Orange, 1947). Va de menos a más. Está publicado por la editorial Anagrama y es muy cortito, con sólo 160 páginas. Está basado en la vida y descubrimientos del ingeniero austrohúngaro Nikolas Tesla (1856-1943). A pesar de ello, Echenoz quiere dejar claro que no es biográfico. Tesla fue uno de los promotores más importantes del nacimiento de la electricidad comercial.Directa o indirectamente también inventó la transferencia inalámbrica de energía eléctrica mediante ondas electromagnéticas, la corriente alterna, la bombilla sin filamento, la radio... Empezó muchas cosas pero acabó pocas, sobretodo porque le interesaba más la ciencia que el beneficio. Parece ser que fueron muchos los que se aprovecharon de él, como Thomas Edison o George Westinghouse. Tesla patentó muchas cosas, la mayoría sin acabarlas de desarrollar, y fueron otros quien se beneficiaron.
Echenoz describe a Tesla como una persona difícil, obsesiva con los gérmenes -se lava las manos cada dos por tres- y que prefiere no tener demasiada relación con hombres y mujeres más allá del trato profesional. ¿Contradictorio? También, ya que, pese a su fijación por combatir a los gérmenes, tiene una relación casi de amor -o sin el casi- con las palomas que, para mí, son las ratas del aire. Un libro altamente recomendable.
"Con todas estas cosas que han transcurrido velozmente al igual que toda su vida, Gregor anda por los cincuenta y cinco años. Nunca se percata uno de lo rápido que pasa todo, siendo así que los días se hacen larguísimos y las tardes se eternizan. De pronto se ve uno de mediana edad sin entender muy bien cómo ha sido, aunque, como Gregor, se consulte de continuo el reloj, y aunque éste tan sólo proporcione una idea imperfecta, tendenciosa y en definitiva falsa del tiempo".
Twitter: @Jordi_Sanuy
Buena semana a todas y a todos.




































