dissabte, de setembre 24, 2011

Nadie tiene la conciencia tranquila


Sí, pero no. Gran inicio, gran final y, sobre todo, un grandísimo José Coronado. En medio, buenas intenciones y una trama, para mi gusto, demasiado complicada. No queda claro si algunas cosas pasan por casualidad o están premeditadas. Me refiero a 'No habrá paz para los malvados', la última película de Enrique Urbizu, padre de 'La caja 507' (2002).

Coronado da vida a Santos Trinidad, un inspector de policía que se alimenta a base de cubalibres de ron. Se los bebe a todas horas, como si fuera agua. Una noche, ya muy borracho, se ve implicado en un triple asesinato. Coronado, que asegura que su papel de 'eterno galán' ha hecho mucho daño a su carrera, nos regala un personaje de los que dejan huella. Su Santos Tinidad (me encanta el nombre) está a la altura del Malamadre de Luis Tosar en 'Celda 211' (2009).

La fuerza del personaje de Coronado, corrupto y justo a la vez, contrasta con la superficialidad del resto de los protagonistas. Entre ellos, destaca el de la jueza Chacón, interpretada por Helena Miquel, y el de Leiva, un policía excompañero de Santos Trinidad, al que da vida Juanjo Artero. Por muy bien que lo haga, y sé que no es justo, Artero nunca me parece creíble. Lo veo y empiezo a pensar en 'Verano azul'. Es inevitable. Por cierto, Miquel, que tampoco me ha convencido, es la cantante de los grupos Élena y Delafé y las flores azules. Por culpa de todos estos personajes secundarios, en algún momento he tenido la sensación de estar viendo un telefilme.

La acción se desarrolla por una doble vía. Por un lado, Santos Trinidad persigue al testigo que le vio actuando en el night club, el día del triple homicidio. Del otro, la juez Chacón intenta descubrir al asesino. Pronto se dará cuenta de que lo que parecía un simple ajuste de cuentas entre traficantes de drogas es algo bastante más peligroso. La escena final -muy abierta- es espectacular, como la primera. Momentos de cine de muchos quilates. La lástima es que el resto no siempre acompañe. Como cantaba Siniestro Total, "sólo los estúpidos tienen la conciencia tranquila".

'EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA'

Hace un par de meses comenté 'Algo que brilla como el mar', de Hiromi Kawakami (Tokio, 1958). Esta semana he leído el otro libro que esta escritora tiene publicado en España por la editorial Acantilado. Se titula 'El cielo azul, la tierra blanca' y es igual de delicado y delicioso. Tiene 211 páginas y se lee muy rápido. Con esta novela, llevada al cine con mucho éxito, ganó el premio Tanikzaki, uno de los más prestigiosos del Japón.

Kawakami nos habla de Tsukiko. Tiene 38 años y lleva una vida solitaria. No ha tenido suerte en el amor. Un día, por casualidad, coincide con su viejo maestro de japonés en una taberna. Desde que su mujer le abandonó, él también se encuentra muy solo. Es en este momento cuando empieza una relación diferente, compartiendo comida, bebida y soledad. A primera vista, la diferencia de edad parece insalvable, pero el acercamiento entre ambos es tan lento como seguro.

'El cielo es azul, la tierra blanca' es una historia de amor preciosa, íntima, tierna y con mucha profundidad. Acabas de leer el libro y sientes la necesidad de volver a empezarlo. Está escrito con un estilo sensual y sin complejos. Altamente recomendable.

"A mí nunca me han gustado las cosas ácidas, pero mi mujer insistía en que las rodajas de limón con miel no podían faltar en una excursión, así que me las comía sin rechistar. Si hubiera protestado ella no se habría enfadado, pero los pequeños disgustos se van acumulando. Del mismo modo que una pequeña ola puede desencadenar un tsunami en la otra punta del océano, una tontería puede provocar una discusión en el momento más inesperado. Forma parte del matrimonio".

Buena semana a todas y a todos.

diumenge, de setembre 18, 2011

¿Asesinos o justicieros? (sí, 13)


Lo que menos me gusta de '13 asesinos', de Takeshi Miike, es el título. El resto me ha parecido sensacional. El director japonés, padre de la trilogía 'Dead or alive', ha restituído el cine de samuráis... ¡Y lo ha hecho a lo grande! Es una película de acción en estado puro; con una batalla final tremenda, que parece no tener fin. Ganó el premio del público en el último Festival de Sitges.

En el antiguo Japón feudal, el sentido de la justicia y de la honestidad rige el código ético de los sanuráis. Llegado el momento no tienen dudas: están dispuestos a entregar su vida en defensa de su honor y, como no, el del clan. Esta vez, el enemigo a batir es el sanguinario Lord Naritsugu, asesor del shogunato. Sus constantes abusos de poder, con violaciones y mutilaciones incluídas, son una amenaza para la paz del país.

El shogunato o gobierno es incapaz de plantar cara a Naritsugu. Ni quiere ni puede. El objetivo de los que mandan es seguir haciéndolo y, si puede ser, desgastarse lo mínimo. El valor y la fuerza que les falta a los dirigentes les sobra a los samuráis, a los que, esta vez, les encargan el trabajo sucio. Como reza el subtítulo de la película: "luchan por honor. Mueren por justicia".

Shinzaemon Shimada es el encargado de formar el grupo de 13 samuráis --¿Por qué asesinos?-- que tiene que acabar con Naritsugu, con una guardia de más de 200 hombres. Es una apuesta muy arriesgada, por no decir que suicida. Sólo tienen una posibilidad: tramar una emboscada y cogerle desprevenido. '13 asesinos' es un remake de una película de Eichi Kudo que, con el mismo título, fue estrenada en 1963. La de Miike, contundente y cierto sentido del humor, es altamente recomendable.

'MANUAL DE LA OSCURIDAD'

'Manual de la oscuridad', escrito por Enrique de Hériz (Barcelona, 1964) me ha dejado sin aliento. Miro hacia atrás y creo que es el libro con el que más he disfrutado en los últimos meses. Está publicado por la editorial Edhasa y tiene 566 páginas. ¿Qué tiene de diferente? Pues para empezar que habla de magia, una temática poco habitual en mis lecturas. De Hériz nos explica la historia de Víctor Losa, que llega a convertirse en el mejor mago del mundo.

El viejo maestro de Víctor, Mario Galván, sabía que su alumno llegaría lejos y le ayudó en todo lo que pudo. Lo que ninguno de los dos se esperaba es que, después de practicar el arte de la desaparición durante años, a Víctor le desapareciera su vista, para no volver nunca más. Y esta vez... la magia no va a servirle de nada.

'Manual de la oscuridad' es un libro extaordinario, escrito con un estilo muy sobrio, que te atrapa de la primera a la última página. Además de contarnos cómo se adapta Víctor al mundo de los ciegos, De Hériz aprovecha para hacernos una breve introducción al mundo de la magia, repasando los iluisionistas más famosos de la historia. Una de las grandes sorpresas de la temporada, sin duda.

"Siempre he creído que habría un último instante de luz. Un inútil destello final como el que solían emitir los televisores antiguos al apagarse. Hasta hace poco jugaba con la idea de escoger y llevar consigo algún objeto, un regalo para los ojos, algo digno de ser mirado en ese instante y conservado en la memoria como salvoconducto al mundo de las sombras. Ya lo ha descartado: nada tiene por sí mismo tanto valor".

Buena semana a todas y a todos.

diumenge, de setembre 11, 2011

El retorno del Dr. Frankenstein


Poco voy a contar de 'La piel que habito', la última película de Pedro Almodóvar. Lo mejor es ir al cine virgen, sin saber nada de ella. Un comentario a destiempo puede romper la magia del argumento, uno de los más trabajados del director manchego en los últimos años. Para mí, es un título de visión obligada. No dejará indiferente a nadie. Habrá división de opiniones... una vez más.

Formalmente, 'La piel que habito' es una película perfecta. He leído en algún sitio que es demasiado fría, pero no puedo estar de acuerdo. Quizás sea un tanto aséptica, voluntariamente, eso sí. Y es que una buena parte de ella se desarrolla en quirófanos o espacios cerrados, donde todo tiene que estar desinfectado, ordenado metódicamente, a la espera de la oportuna anestesia.

El argumento es extravagante, por no decir enfermizo. En algunos momentos me ha recordado cosas del cine de Alfred Hitchcock en general y de 'Vértigo' (1958) en particular. Lo que siempre está presente es el mito de Prometeo o, más cerca en el tiempo, el del Dr. Frankenstein. Está representado por el Dr. Robert Ledgard, un cirujano plástico reconocido mundialmente a quién interpreta un correcto Antonio Banderas.

Y poco más voy a contar. Sólo que a Banderas se lo come la belleza infantil de Elena Anaya, más guapa que nunca. Ella es su 'paciente' especial. Marisa Paredes, que da vida a Marilia, la mujer que cuidó a Robert desde niño, es otro de los personajes destacados de esta película lúcida, extrema y melodramática. Paredes está sensacional como siempre.

Estoy seguro que voy a revisarla muy pronto, para disfrutarla un poquito más. Almodóvar y sus obesiones; un cineasta original e irrepetible.

'TARÀNTULA' (THIERRY JONQUET)

Este fin de semana he leído 'Taràntula', el libro en el que se basa 'La piel que habito'. Está escrito por el francés Thierry Jonquet y en catalán lo ha publicado Edicions Bromea. Tiene 155 páginas y lo he devorado de un tirón. Aunque cueste de creer, y no puedo contar por qué, el libro todavía es más cruel que la película de Pedro Almodóvar. El manchego ha hecho la historia un poco más suave, quitándole sufrimiento a uno de sus protagonistas.

Por contra, Almodóvar ha complicado la relación entre los personajes, dotándolos de relaciones familiares inexistentes en el libro que, dicho sea de paso, me ha parecido soberbio. El final también es completamente diferente. La obra fue escrita en el año 1984 y en francés se llamó 'Mygale'. Mientras leía, he marcado este párrafo, que explica la palabra que da lugar al título:

"Dentro de tí, habías puesto nombre a tu amo. No te atrevías a utilizarlo cuando él estaba presente, lógicamente. Lo llamabas Tarántula', en honor de los terrores pasados. Tarántula, un nombre de sonoridad femenina, un nombre de animal repugnante que no se correspondía ni con su sexo ni con el refinamiento extremo que demostraba en la elección de tus regalos..."

Buena semana a todas y a todos.

diumenge, de setembre 04, 2011

Doble ración de Phineas y Ferb


Como ya dije en su día, tengo debilidad por el Dr. Doofenshmirtz, el villano de la serie televisiva 'Phineas y Ferb'. El pobre pasó parte de su infancia plantado en el jardín de su casa, haciendo de gnomo, cansado de que su padre sólo tuviera ojos para su perro gigante, al que bautizó como 'hijo único'. Es lógico que ahora intente ser, sin demasiada suerte, un genio malo-malísimo.

El éxito de la serie ha animado a Disney a trasladar las aventuras de estos dos hermanos y las del Dr. Doofenshmirtz, como no, a la gran pantalla. 'Phineas y Ferb: a través de la segunda dimensión", que se estrenó este miércoles, sólo dura a 78 minutos. A pesar de ello, se hace un poco larga, ya que no deja de ser un capítulo un tanto dilatado. Queda claro que es un producto hecho para la televisión, aunque bastante bien aprovechado.

Phineas y Ferb, capaces de constuir cualquier cosa en apenas unos segundos, descubren que su mascota, Perry el ornitorrinco, es un agente secreto cuya misión es luchar contra el mal, encarnado por el Dr. Doofenshmirtz. Sin darse cuenta de su error, esta vez los dos hermanos ayudan al malo de la película a abrir un agujero hacia otra dimensión. Allí, el otro Dr. Doofesnshmirtz, mucho más listo que el habitual, tiene esclavizados a los habitantes de la llamada área de los tres estados.

En definitiva, ración doble de todos los protagonistas de la serie, una en cada dimensión. ¡Todos están duplicados! Los seguidores obligados de 'Phineas y Ferb, como yo, se lo pasarán bien. Es de las pocas series de animación infantiles que no trata a los niños como si fueran idiotas. Y los padres lo agradecemos. No se trata de la película de animación del año -lejos de las superproducciones actuales- pero es divertida y pasa bien. Recomendable para niñas y niños.

LOS FANTASMAS TAMBIÉN SE ASUSTAN

Este verano, cuando fui a Estocolmo, me quedé corto de libros y opté por coger uno de los que llevaba mi hijo. Se titula 'Los fantasmas también se asustan', escrito por Pierdomenico Baccalario. Parece ser que es la cuarta entrega de una serie titulada 'Agencia de fantasmas'. Está publicado por la editorial Molino y tiene 148 páginas. Me ha dejado bastante frío. ¿Dónde quedan las grandes historias de aventuras que nosotros leíamos antes?

Se trata de las peripecias de un niño llamado Will Moogley, propietario de la agencia de fantasmas más desastrosa del planeta. Vive solo, acosado por una pareja de asistentes sociales. En esta ocasión, Will tiene que hacer frente a un cazafantasmas que está absorbiendo a los espíritus que trabajan para él con un líquido azul llamado lyxospectrina. Para ello contará con la ayuda de su amigo Tupper. Y no hay más.

Buena semana a todas y a todos.

*La semana que viene, 'La piel que habita', de Pedro Almodóvar, que se estrenó el viernes.

diumenge, d’agost 28, 2011

'Super 8': de regreso a los ochenta


A nadie se le escapa que el argumento no es demasiado original, pero 'Super 8', dirigida por J.J. Abrams, tiene una fuerza fuera de lo común. Es una película familiar de muchísima calidad, nostálgica, con compromiso humano, sentido del humor y un sinfín de referencias al cine con mayúsculas con el que he crecido. La verdad es que no se le puede pedir más. Un gran acierto, sin duda.

Abrams ('Star Trek', 2009) rinde diversos homenajes a Steven Spielberg, productor de la película. En 'Super 8' hay cosas de 'Encuentros en la tercera fase' (1977), de 'E.T.: El extraterrestre' (1982) y de 'Los Goonies' (1985). Hay quién dice que todo suena a visto, pero a mí estos guiños al espectador me han parecido fantásticos. 'District 9' (2009), de Neill Blomkamp, también me ha venido a la cabeza.

En 1979, un tren de las fuerzas aéreas sufre un accidente cerca de un pequeño pueblo perdido en el mapa. La escena es de lo mejor que he visto en cine de acción en muchísimo tiempo. ¡Es tremendamente espectacular! Un grupo de niños que está haciendo une película en Super 8 lo ven en vivo y en directo. Muy pronto se darán cuenta de que el accidente no ha sido casual. Además, el tren transportaba una carga muy especial...

La puesta en escena es sensacional, como la música de Michael Giacchino y la cañera banda sonora, con canciones de finales de los 70 y principios de los 80. Ahora me acuerdo de 'My Sharona', que popularizaron The Knack. Por cierto, no hay que irse del cine antes de hora. Mientras pasan los créditos vemos el corto de zombis que han grabado los pequeñajos. Uno de los personajes, culpable de que algunos de sus trabajadores se hayan convertido en muertos vivientes, se llama Romero, en homenaje a George A. Romero, famoso por sus películas de terror.

Por otra parte, no sé exactamente dónde, pero en una estantería se distinge un libro titulado 'Armagedón'. No es casual. Se trata de un término bíblico que se refiera al fin del mundo, mediante una sucesión de catástrofes. Después del accidente del tren, en el pueblo ya nada es como antes y sus habitantes están convencidos de que sus vidas están muy cerca del final. En definitiva, cine del bueno y para toda la familia.

EL ÁNGEL PERDIDO (JAVIER SIERRA)

No me ha gustado tanto como 'La dama azul', pero 'El ángel perdido', de Javier Sierra, se lee bastante bien. Está publicado por Planeta y tiene 534 páginas. Sierra (Teruel, 1971) vuelve a escribir una novela de intriga basada en un arcano de la historia. Aquí, filosofa sobre dos antiguas piedras que, al parecer, permiten el contacto con entidades sobrenaturales. En el ultílogo el autor explica que él cree "hasta en los ángeles".

Con un estilo más periodístico que literario, Sierra nos cuenta la historia de Julia Álvarez, que trabaja en la restauración del Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela. Allí recibe la noticia de que su marido ha sido secuestrado en Turquía. Parece ser que el objetivo de sus raptores son las dos piedras que, entre otras personas, también quiere tener en su poder el presidente de los Estados Unidos. Es una lucha sin cuartel en la que todo vale.

Una vez más, Sierra completa la trama de su novela, documentada com original, con magia, tecnologías ancestrales y ciencia de vanguardia. No se conforma con menos. El diluvio universal y, sobre todo, el Arca de Noé tienen mucho que ver con la acción y con el pasado, el presente y el futuro de la pareja protagonista.

Buena semana a todas y a todos.

dijous, d’agost 18, 2011

Una boda 'con faldas y a lo loco'


'La boda de mi mejor amiga', de Paul Feig, es una comedia divertidísima. No me reía tanto desde que vi 'Salidos de cuentas' (2010). Hay quien la compara con 'Resacón en Las Vegas' (2009), pero a mí ésta me ha gustado más. Lo mejor es la actuación de Kristen Wigg, con un gran registro cómico. Está sensacional, regalándonos un gag detrás de otro. Habrá que seguirle la pista.

Viendo el título, los productores y el cartel de la película no era demasiado optimista. Pero desde los créditos iniciales me di cuenta de que no se trataba de una comedia romántica americana más. Tiene unos personajes tremendamente simpáticos y un guión muy sólido. Las dos escenas de Kristen en su coche, la del avión y la de la tienda de vestidos de novia son desternillantes. Y no son las únicas.

Wiig da vida a Annie, una treintañera con miedo al compromiso. No tiene novio y comparte piso con dos peculiares hermanos. Un día, su mejor amiga (Lillian, interpretada por Maya Rudolph) le dice que se casa, a la vez que le pide que sea su dama de honor. Pone todo su empeño en preparar la boda, pero nada le sale bien. Además, cuenta con una competidora inesperada. Se trata de Helen (Rose Byrne). Su marido y el novio de Lillian trabajan juntos. Para ella prepara una fiesta 'por todo lo alto' es pan comido.

'La boda de mi mejor amiga' es una película sobre mujeres. Trata del valor de la amistad y del miedo a compromiso y lo explica todo con un gran sentido del humor. Y es que los preparativos de la boda dan para mucho. La cuarta actriz en discordia, Melissa McCarthy, la gorda y simpática hermana del novio, que se llama Megan, es otro de los pilares sobre los que se desarrolla la acción. Está francamente bien.

En definitiva, esta película de Feig no es un producto veraniego, es bastante más. Para mí es una de las grandes sorpresas de esta temporada, sin duda. Plagiando el título traducido de una de las grandes películas de Billy Wilder, 'La boda de mi mejor amiga' es una historia 'con faldas y a lo loco'.

VICI INHERENT (THOMAS PYNCHON)

'Vici inherent' ('Vicio propio') no es un libro fácil de leer. Está escrito por el norteamericano Thomas Pynchon (Nueva York, 1937) y publicado por la editorial Amsterdam. Tiene 439 páginas y me ha sido muy difícil entrar en la California psicodélica de finales de los años sesenta que nos dibuja Pynchon, uno de los eternos candidatos al premio Nobel de literatura. Hippies, rockers, tablas de surf, moteros y marihuana, mucha marihuana. ¡Casi es un libro con humo!

La historia es la siguiente: Doc Sportello, un detective de poca monta -que se pasa día y noche fumando porros- tiene que investigar dónde está su exnovia Shasta, que también es adicta a todo tipo de drogas. Ambos van de viaje en viaje. Parece ser que Shasta ha desaparecido con el magnate de la construcción Mickey Wolfmann. 'Vici inherent' es un retrato, muy corrosivo, del final de una era de 'libertad': barbies en bikini, juego, especulación inmobiliaria y un inquietante barco, l'Ullal d'Or, que parece detrás de todo.

El hecho de hablar constantemente de drogas y citar constantemente canciones hippies, de las que nada sé, complican todavía más una historia que ya es difícil de por sí. Éste es uno de los párrafos que marqué cuando leía: “Caray, tú, soy peor que un fumeta. Sí, Mickey simplemente se encontró una cosa que no tendría que haber visto y los chicos vestidos de John Wayne se asustaron y lo retuvieron un tiempo. Y entonces los federales se dieron cuenta: hay un multimillonario que le da al ácido y que quiere regalar todo su dinero, y evidentemente ellos tenían unas cuantas ideas sobre cómo se lo podría gastar”.

Buena semana a todas y a todos.

divendres, d’agost 12, 2011

En busca de libertad y naturaleza


'El origen del planeta de los simios', de Rupert Wyatt, es una de las pocas películas que me han llamado la atención de la cartelera de este mes de agosto. Es una precuela de 'El planeta de los simios' (1968) que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un clásico de la ciencia ficción. La dirigió Franklin J. Schaffner, con Charlton Heston en el papel protagonista.

Tim Burton también intentó tratar el tema en el 2001, pero fracasó estrepitosamente. La película de Wyatt no sé si pasará a la historia del género -podría ser-, pero es entretenida, trepidante y con un mensaje claro. Un acierto, sin duda.

James Franco, uno de los actores de moda de los últimos meses -ayer le vi en 'Howl' (2010)-, interpreta a Will Rodman, un joven científico que está buscando respuestas para curar el Alzheimer. Sus pruebas con simios están muy avanzadas, pero un incidente aislado está a punto de echar al traste sus cinco años de trabajo. Enfrentado con sus jefes, Rodman decide actuar por su cuenta. Contará con la ayuda inestimable de un simio llamado César, que incrementa su inteligencia a pasos agigantados.

A César le da vida Andy Serkis, que hizo de Gollum en la trilogía de 'El señor de los anillos' y al que, próximamente, veremos en 'El hobbit'. Este actor, en el que Peter Jackson tiene confianza ciega, también hizo de King Kong. En 'El origen del planeta de los simios' no sé dónde acaba su actuación y dónde empieza la utilización del 'performance creative', unos novedosos efectos especiales que ya se utilizaron en 'Avatar' (2009). Sea como sea, la combinación es explosiva porque César impresiona, en todos los sentidos.

El tercer y último protagonista principal de la película es Caroline, una primatóloga interpretada por la guapísima Freida Pinto ('Conocerás al hombre de tus sueños', 2010). El suyo es un papel sin ningún peso en la trama. Es la cuota femenina; sin más. La última media hora de la película, que se desarrolla en el Golden Gate de San Francisco, es muy espectacular. Hombres contra simios en su épica lucha en busca de la libertad y de una naturaleza de la que, quizás, nunca tendrían que haber salido. En definitiva, una buena película de acción, datada en nuestros días, que se deja ver francamente bien.

'EL TRAJE GRIS' (ANDREA CAMILLERI)

'El traje gris', del italiano Andrea Camilleri (Porto Empedocle, Sicilia, 1925), se lee de un tirón. Está publicado por Salamandra y sólo tiene 156 páginas. Se trata de una novela que reflexiona sobre el envejecimiento, la hipocresía y la humillación. Su protagonista es Febo Germosino, director de una entidad bancaria siciliana. El libro empieza la primera mañana de su vida como jubilado. Ese día se pone a pensar en tres cartas anónimas recibidas en los últimos años.

En las carta más importante, alguien le habla de la supuesta infidelidad de su joven esposa, una viuda con la que se casó diez años atrás. Adele parece una mujer entregada a él, pero muy a menudo se viste con un traje chaqueta de color gris que tiene un simbolismo muy especial. Quizás sería mejor no intentar descubrir el motivo... Esta historia conyugal, llena de infidelidades, invita a la reflexión. ¿Es normal que Febo acepte su situación como 'normal' a cambio de unos pequeños ratos de placer total? Es una pregunta que sólo puede contestar él.

Me quedó con este párrafo, que marqué mientras leía: “Volvió a mirarse en el espejo y esta vez se encontró francamente ridículo. Iba vestido como para asistir a un consejo de administración, cuando lo único que habría de administrar a partir de aquel momento era la enorme cantidad de tiempo que tenía a su disposición para no hacer nada”.

Buena semana a todas y a todos.

divendres, d’agost 05, 2011

La otra 'ventana indiscreta'


El cine argentino sigue sorprendiendo. 'El hombre de al lado', de Mariano Cohn y Gastón Duprat, es una pequeña joya. Pocas ventanas daban tanto de sí desde la que Alfred Hitchcock popularizó la suya en el año 1954. A priori, el argumento de la película parece sencillo, pero da mucho de sí, sobre todo por que los dos actores principales dan un recital de interpretación.

Leonardo (Rafael Spregelburd) es un afamado diseñador que vive en una casa ideada por Le Corbusier. Está en todas las guías y son muchos los curiosos que se acercan a verla desde fuera. Su tranquilidad y fanfarroneo -aunque no creo que sea la palabra exacta- queda en entredicho el día que el vecino que tiene enfrente decide abrir una ventana, delante mismo de su casa, para captar unos cuantos rayos de sol. Leonardo cree que atenta contra la intimidad de él y de su familia y, con la ley de su lado, intenta convencerle para que cambie de opinión.

La clase y los buenos modales del diseñador, un hombre de la jet set argentina, chocan con los métodos más primitivos de su vecino, un vendedor de coches al que da vida el gran Daniel Aráoz. La verdad es que, a simple vista, los dos tienen motivos suficientes como para intentar lograr sus objetivos: hacer la ventana e impedir que la hagan, respectivamente. 'El hombre de al lado' es una gran tragicomedia que, como en las buenas películas, va de menos a mas, con un final espectacular. No recuerdo nada tan contundente y cruel desde 'Estómago' (2007). Buenos diálogos, un guión sin fisuras y, como decía antes, cinco minutos finales de los que dejan huella.

LONDRES ES DE CARTÓN (UNAI ELORRIAGA)

'Londres es de cartón' es el último libro de Unai Elorriaga (Algorta, Getxo, 1973). Está publicada por la editorial Alfaguara y tiene 208 páginas. Se trata de una novela, no sé si decir de ciencia ficción, que te atrapa y ya no te suelta hasta que se acaba. En ella, este joven escritor vasco critica la censura, la traición y la lucha de la mayoría de gobiernos por convertirse en cazadores de mentes. Lógicamente, Elorriaga se posiciona en contra de cualquier tipo de dictadura.

En algunos momentos he intuido alguna similitud entre la dictadura de la que nos habla en el libro -en un escenario y un tiempo alegóricos- y el bautizado como 'conflicto vasco'. Quizás no...
A lo largo de la novela, Elorriaga utiliza hasta cuatro 'tempos distintos', provocando ritmos y profundidades paralelas. Y lo hace con humor, intriga y, cómo no, con locura, mucha locura. A primera vista, el argumento puede parecer más o menos simple: Sora desapareció hace veinte años, creo que cuando tenía 23. Todavía hoy, su hermano Phineas, más pequeño que ella, sigue esperando su regreso. Cada tarde sube al tejado número 17 para vigilar las dos entradas del pueblo: la carretera y la estación del ferrocarril. La desaparición de Sora no fue la única de un pasado un tanto convulso.

Elorriaga nos explica las guardias de Phineas y de sus amigos, a la vez que nos acerca pasajes del 'Libro de Barda', ahora derogado, pero que años atrás fue una especie de Constitución. Como muestra este ejemplo: “Queda, a partir de esta fecha, terminantemente prohibido circular libremente o celebrar reuniones de cualquier tipo en los tejados de la Región”. El tercer tempo son “las cinco grabaciones de Londres”, hechas por unos médicos forenses y, que según parece, son lo único que pueden ayudar a plantar cara a un Gobierno que es capaz de aplicar la lobotomía para 'tranquilizar a sus súbditos. También se nos muestran algunos de estos informes.

Finalmente, y como cuarta pieza de un puzzle gigante en el que al final encaja todo, Elorriaga explica las peripecias investigadoras de tres caballeros ingleses. ¿Qué tienen que ver con todo el resto? Para saberlo hay que acabar el libro, claro está. Mientras leía, marqué este párrafo a modo de ejemplo:

“La administración ha decidido, con el objeto de continuar con el correcto funcionamiento actual, controlar todas las llamadas telefónicas que se establezcan en la Región y desde la Región. Aun así, cada particular tendrá derecho a realizar tres llamadas por semana fuera de este control. Para llevar esto a cabo, deberá comunicar de antemano a la administración el día, la hora, el número propio y el destino telefónico al que realizará esas tres llamadas”.

Buena semana a todas y a todos.

diumenge, de juliol 31, 2011

Diez razones para ir a Estocolmo


Ciudad abierta al mar. La capital de Suecia vive mirando hacia el agua. El Báltico lo impregna casi todo.

Estocolmo está llena de plazas. Me quedo con ésta: la de Stortorget. En el año 1250 fue escenario del Baño de Sangre.

Ciudad monu-mental. Cada rincón tiene algo que ofrecer. Esta panorámica es del Nordiska Museet.

El mercado de Saluhal, en el que puede comer dentro, es uno de los puntos más concurridos de esta bonita ciudad.

El Vasa se hundió en Estocolmo en su viaje inaugural (1628). Se rescató tras 333 años en el fondo del mar. Puede verse entero.

Ciudad comercial. Dos de los almacenes más lujosos del centro son el NK -con este exclusivo interior- y Illums Bollighus.

Ciudad con vida. En verano, la gente se reúne en preciosos espacios, muy cerca del agua. Esta plaza señorial es la de Kungsträdgarden.

Skansen congrega 150 edifi-caciones históricas y culturales de toda Suecia. También es un zoo, con animales nórdicos.

El parque de atrac-ciones de Gröna Lund impresiona. Estos columpios, al lado del mar, daban vértigo sólo de verlos.

Marten Trotzigs Gränd es la calle más estrecha de Estocolmo. Sólo tiene 90 centímetros de anchura. Sólo abriendo los brazos tocas los dos extremos. Tiene 36 escalones y, desde ella, se aprecia cómo las diferentes partes del casco antiguo varían de altura. Tras haber permanecido vallada a ambos lados durante 100 años fue abierta de nuevo en 1945.

Estos días he estado de vacaciones en Estocolmo. La ciudad me ha encantado. Ya de vuelta he visto 'El hombre de al lado', una película argentina con un final espectacular. La semana que viene hablaré de ella en el blog.

OPORTO
LONDRES
VALL DE BOÍ
AMSTERDAM

Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de juliol 19, 2011

Siempre hay tiempo para cambiar de vida


No tenía previsto ir a verla, pero hice caso a Bargalloneta y me acerqué al cine. No me arrepiento. ‘Un cuento chino’, de Sebastián Borensztein, es una película casi redonda. Tiene un inicio tan sorprendente como increíble (esa es la sensación que me dio), pero todo acaba cuadrando al final. Además, aseguran que el punto de partida es real como la vida misma.

Quizás podríamos catalogar ‘Un cuento chino’ como una comedia con toques de humor gris porque creo que no llega a negro. El protagonista principal es Roberto, interpretado por Ricardo Darín. Este actor (Buenos Aires, 1957) se ha convertido en un seguro de vida. Haga lo que ha ga, siempre convence. Aquí da vida a un hombre solitario, meticuloso, y perfeccionista. Regenta una ferretería, vive solo en el piso de arriba y, fuera del trabajo, evita cualquier tipo de relación personal.

Sin embargo, un día, la aparición casual de un joven chino, que busca desesperadamente a un familiar cercano, echa al traste su ordenada vida. Ninguno de los dos habla el idioma de otro y tienen dificultades para entenderse. Quizás lo lógico es que Roberto se deshiciera de él, pero no quiere dejarlo solo. El trío protagonista lo completa una gran Muriel Santa Ana, a la que Roberto no le hace demasiado caso. Ella está enamorada de él.

‘Un cuento chino’ no es una película sensiblera ya que descarta utilizar recursos fáciles para intentar engañar al espectador. Si se hace próxima es por el buen trabajo de los actores, que crean unos personajes auténticos y cercanos. Al final, Roberto y Jun –así se llama el chino- tendrán más cosas en común de lo que ellos podían imaginar. Un guión lógico y cuidado son el éxito de esta película fresca divertida. Altamente recomendable.

'ALGO QUE BRILLA COMO EL MAR'

Esta semana he leído ‘Algo que brilla como el mar’, de la escritora japonesa Hiromi Kawakami, que se dio a conocer internacionalmente con ‘El cielo es azul, la tierra blanca’. Nos habló de ella la escritora Flavia company ('L’illa de l’última veritat’) en un comentario que dejó en el post de la adaptación cinematográfica de 'Tokio blues', de Haruki Murakami. ‘Algo que brilla como el mar’ está publicado por Acantilado y tiene 267 páginas.

Sólo empezar el libro, Kawakami (Tokio, 1958) nos regala un pequeño diálogo que ya deja claro por donde irá el libro:

-¿Cómo te ha ido el día?, me pregunta mi madre todos los días.
-Bien, normal, le respondo yo.
“Bien” y “normal”, siempre las dos mismas palabras. Las ocasiones en las que doy una respuesta diferente se pueden contar con los dedos de una mano. Cuando tengo que responderle otra cosa, como “fatal” o “muy bien”, intento no tenerla delante.


Los protagonistas de esta pequeña conversación son Midori Edo (un niño en tránsito hacia la edad adulta) y Aiko, su madre soltera. La familia la completa la abuela Masako. Otori, el padre biológico, los visita muy a menudo. Entre los cuatro hay una sincera y extraña relación. Todo podía haber ido muy bien entre ellos... pero sólo va. Escrita con un estilo sencillo y eficaz, y con muchos diálogos, ‘Algo brilla como el mar’ es una bonita novela de aprendizaje sobre la amistad, el sexo y los vínculos familiares.

A excepción de Masako, el resto de personajes deambulan por la vida sin rumbo fijo. No están perdidos, pero tampoco se han encontrado a sí mismos. Aiko no acaba de encajar en el papel de madre. Desde hace poco sale con un hombre mayor que ella, sin acabar de olvidar al padre su hijo. ¿Qué falló entre ellos? Midori es un mar de dudas, como Mizue –su novia- y su amigo Hanada. Da la sensación de que al chico le asusta el contacto físico. A ella no. ¿Quizás no tiene clara su sexualidad? Es una posibilidad que hay que contemplar seriamente.

También tiene dudas Hanada, que un día decide vestirse de mujer para ir por la calle, “como si me estuvieran apuñalando”. Lo hace porque cree que su estado de fusión con la sociedad no es bueno. Según él, si siempre estamos rodeados de lugares familiares y llevamos ropa que nos siente bien empezamos a fundirnos progresivamente en la sociedad y eso no es bueno. “Si llevo ropa que no me sienta bien –asegura- conseguiré mantener el equilibrio”. Una idea original, sin duda.

Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de juliol 12, 2011

'Win win': ¿Seguro que ganamos todos?


No está al nivel de sus anteriores títulos ('The visitor' y 'The station agent'), pero en 'Win Win' (ganamos todos) Thomas McCarthy nos explica otra historia sobre 'personas normales' y solitarias. Puede que no sea una gran película, aunque tiene buenos momentos, yendo de menos a más. A ratos es excesivamente lineal, pero el giro que da en la última media hora lo compensa.

¿Que harías por un poco de dinero extra? ¿Serías capaz de engañar a un anciano y a la justicia a la vez? Es lo que se plantea Mike Flaherty, un abogado sin demasiada suerte que pasa por un mal momento económico. A Mike nos lo acerca uno de mis actores preferidos, el polifacético Paul Giamatti ('The last station', 2009). A su mujer Jackie, más justa y ecuánime, le da vida una más que correcta Amy Ryan.

La única válvula de escape de Mike es entrenar a un equipo de lucha libre. El problema es que los chicos son francamente malos y ni se acuerdan de la última vez que ganaron. La llegada del nieto del anciano puede precipitar los acontecimientos. El chico quizás descubra el engaño de Mike -que cobra por un trabajo que no está haciendo- pero también puede servirle de revulsivo, ya que es un gran luchador. Se llama Kyle y lo interpreta Alex Shaffer.

Aunque hay unas cuantas escenas de lucha libre, 'Win win' no es una película deportiva. McCarthy reflexiona sobre la dificultad de sacar hacia adelante a la familia, económicamente, pero también desde un punto educativo. ¿Qué enseñamos a nuestros hijos? ¿Por qué lo hacemos de una manera y no de otra? Mike no siempre es fiel a si mismo, pero tampoco actúa con correción la madre de Kyle, que lo tiene prácticamente abandonado.

Podríamos decir que es otra película sobre segundas oportunidades, pero mucho más creíble y real que las sobrevaloradas 'Precious' y 'The blind side', ambas del 2009.

'TORO' (JOSEPH SMITH)

Esta semana he leído 'Toro', de Joseph Smith (Londres, 1979). A pesar de estar en la lista de los mejores 50 libros de 2010, no me ha convencido. Lo he encontrado repetitivo, dando un sinfín de vueltas a la misma idea. Está editado por Literatura Mondadori y es bastante corto, con sólo 174 páginas. Smith, que ya fue aplaudido por la crítica gracias a ‘El lobo’, nos cuenta las aventuras de un toro que vive en una granja. Es una vida contemplativa, mientras está a la espera del gran día.

La historia nos la cuenta en primera persona el mismo animal, lleno de dignidad y de orgullo. Como le pasa a muchos humanos, duda entre la seguridad de su corral (con todas sus necesidades cubiertas) y la libertad de la que gozaría si tuviera la posibilidad de escaparse. Tiene que elegir lo antes posible, antes de que sea tarde.

‘Toro’ es una novela llena de imágenes cautivadoras; una lucha sin cuartel entre el animal y el hombre. Todo acaba en una plaza de toros, donde queda clara la naturaleza de la bestia... y de su oponente. Este último encuentro llena un sinfín de páginas, explicando la corrida con todo lujo de detalles. La descripción que hace Smith es francamente buena, pero la verdad es que el tema me ha interesado más bien poco.

Mientras leía, marqué este párrafo, que creo que es muy significativo:

“Tengo la cabeza alta y estoy decidido a no volver a pisar las huellas que las pezuñas han dejado en el suelo tras de mí, y no obstante descubro que no puedo dar ni un paso. Veo la casa delante, silenciosa y rodeada de jardines cuyos límites he violado pero que pese a su dulce aroma y a la suavidad de la hierba no me atraen ni me dan ganas de quedarme y, aunque siempre había observado este lugar a través de la valla y siempre me había seducido, ahora que lo tengo debajo ese anhelo me parece inmerecido”.

Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de juliol 05, 2011

Las dudas y los celos lo corroen todo


La recomendó Marta M.Q. en su blog y le hice caso. Hablo de ‘Sólo una noche’, dirigida por la debutante Massy Tadjedin. Es una película elegante y madura que nos habla de las relaciones interpersonales. Como suele ocurrir, las dudas y los celos pueden destrozar cualquier pareja, aunque a nosotros nos parezca perfecta. Sin confianza, nada se sostiene.

‘Sólo una noche’ es una historia de amor... ¿Y de traición? De celos, seguro. Nos cuenta las contradicciones de un matrimonio de Nueva York, aparentemente feliz, formado por Joanna (Keira Knigthley) y Michael Reed (Sam Worthington, , 'Avatar', 2009). Una noche, en una fiesta, Joanna intuye que su marido se siente atraído por Laura (Eva Mendes), una compañera de trabajo. Le sorprende que nunca le hubiera hablado de ella...

Joanna y Michael discuten al llegar a casa y, justo la mañana siguiente, él se va de viaje de negocios con Laura. A Joana le corroen los celos y la envidia. Pero, casualmente, ese mismo día llega a la ciudad Alex, un exnovio francés por el que todavía se siente atraída. Le da vida Guillaume Canet (‘Feliz Navidad’, 2005). ¿Quién de los caerá antes en la infedelidad? ¿Sólo uno? ¿Ninguno de los dos? La acción salta de una pareja a otra constantemente.

Tadjedin intenta que los personajes sean muy próximos, para que el espectador se identifique con ellos. Aunque, como dice la canción, ¿Es posible amar a dos mujeres a la vez y no estar loco? Por cierto, la química entre la guapísima Knigthley y Canet es brutal, muy superior a la que transmiten la explosiva Mendes y el apático Worthington. Laura va de cara desde un primer momento, Joanna juega al sí pero no. La película, con una buena puesta en escena y una música sugerente, me hizo pasar un buen rato.

‘EL QUADERN DE NICOLAAS KLEEN’

Para mí, ‘El quadern de Nicolaas Kleen’, de Jaume Benavente (Barcelona, 1958), se ha convertido en la gran sorpresa del año. Es la primera novela que leo de este escritor, pero no voy a perderle la pista. Está publicada por la editorial Columna y tiene 358 páginas. De la edición en castellano (‘El cuaderno de Nicolaas Kleen’) se ha encargado Roca Editorial. Es un libro altamente recomendable.

Benavente nos explica el primer caso de la inspectora holandesa Marja Batelaar, que tendrá que discubrir quién hay detrás de la muerte de una joven inmigrante. La cúpula policial cierra el caso en falso, pero ella decide continuar investigando por cuenta propia. La ambientación de la ciudad de Amsterdam, donde pasa la mayor parte de la acción, es sensacional. En las páginas del libro se mezclan los ambientes cosmopolitas de Amsterdam con los intereses criminales y los fantasmas del pasado de la inspectora.

La historia que teje Benavente, como pasa en las buenas novelas negras, mantiene la emoción del lector hasta las últimas páginas. Últimamente he leído libros de Manuel Vázquez Montalban, Henning Mankell, Michael Connelly, Stieg Larsson, Asa Larsson, Kjell Ola Dahl, Camilla Läckberg... y la verdad es que ‘El quadern’ no tiene nada que envidiarles. Es una pequeña joya. Según el autor, Marja será la protagonista central de entre seis y ocho novelas más. Es decir, que tiene cuerda para rato...

‘El quadern’ tiene los ingredientes clásicos de este tipo de libros, pero con una atmósfera muy personal. Benavente intenta dar bastante protagonismo a los personajes secundarios, como la familia de Marja y su amiga Louise, una norteamericana que vive en un barco anclado en un canal. Marja, una mujer muy solitaria, reside en una casa en el barrio bohemio de Jordaan, en compañía de sus libros. El hecho de que años atrás asesinara a un hermano suyo (sin que se encontrara al culpable) marcó su vida y posiblemente la elección de su profesión.

Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de juny 28, 2011

‘Micmacs’: mács de lo mismo


Lo mejor de ‘Micmacs’, de Jean-Pierre Jeunet, es su barroca puesta en escena. A nivel argumental, la película sólo aguanta media hora. Es una mezcla entre ‘Amélie’ (2001) y ‘Delicatessen’ (1991). Me da la sensación de que el francés empieza a abusar de ‘su’ ambiente circense, lleno de trastos y autómatas. Todo parece un tanto sucio, ya visto…

El personaje principal de ‘Micmacs’ es Bazil, interpretado por un más que correcto Danny Boon ('Bienvenidos al Norte', 2008). Igual que en su día Amélie, es sensible, aniñado y surrealista. La culpa es una ‘bala perdida’ que un día entró en su cabeza y que los médicos, para no correr riesgos innecesarios, dejaron allí. Después de vagar un tiempo por las calles, una familia muy varipointa decide adoptarlo y hacerle la vida más fácil.

Julie Ferrier, que hace de contorsionista, y Dominique Pinon, de hombre bala, son algunos de los personajes de esta historia casi de tebeo, simpática, reiterativa y con un marcado mensaje político. Esta es la séptima vez que Pinon trabaja a las órdenes de Jeunet. La ‘chica de goma’, que es el nombre al que atiende la contorsionista, se siente atraída por Bazil. Su relación da pie a una de las grandes frases de la película: “Mi madre me dijo que desconfiara de las mujeres retorcidas”.

Bazil quiere vengarse del fabricante de la bala que tiene en la cabeza y del que suministró la mina antipersona que mató a su padre, cuando él todavía era un niño. Las dos empresas están una delante de la otra, con sus propietarios rivalizando en todo. El plan de Bazil es enfrentarlos al máximo, para que ellos solos acaben eliminándose. Con esta película, Jeunet hace una crítica sin paliativos a la indústria armamentística y a todo lo que la rodea.

'MISSING (UNA INVESTIGACIÓN)'

Me cayó en las manos por casualidad y lo he leído en cuatro días. Se trata de ‘Missing (una investigación)’, del chileno Alberto Fuguet. Está publicado por Alfaguara y tiene 387 páginas. El título es un homenaje a la película que Costa-Gavras estrenó en 1982. Con Jack Lemmon y Sissy Spacek como protagonistas, nos contaba de la desaparición de un periodista norteamericano, en Chile, durante el golpe de estado de Pinochet.

En ‘Missing’, Fuguet nos habla de los éxitos y de las derrotas de los sudamericanos que se fugan a los Estados Unidos. El escritor se centra en su tío, Carlos Fuguet, que un día se esfumó al ‘país de las oportunidades’ sin dejar rastro. En los últimos 30 años no ha dado señales de vida. Lo más sorprendende es que tampoco nadie lo ha buscado. Ahora es Albert quien hace un viaje físico y moral de Santiago de Chile a Estados Unidos. Quiere localizarlo y escribir un libro sobre él. Es su asignatura pendiente.

La novela, si puede llamarse así, es divertida y triste a la vez. Vargas Llosa la definió como “posmoderna y audaz”. La verdad es que esta road movie 'interior' y exterior se lee francamente bien. Está muy bien escrita y con unas cuantas referencias cinematográficas. El mismo Fuguet ha dirigido un par de películas, entre las que destaca ‘Se arrienda’ (2005).

Mientras leía marqué estos dos párrafos, el segundo de la supuesta ‘confesión’ de Carlos, después de que su sobrino lo encuentre. Por cierto, los dos hacen referencia a la familia, de la que se habla mucho, y no precisamente bien, a lo largo del libro:

“Los que se quieren matar, porque perderse como lo hizo tu tío es una suerte de suicidio social si es que no se mató y punto, lo van a hacer sí o sí. Que un amigo o familiar intervenga o destenga una decisión tan personal es una falacia. A lo más retrasan una decisión. La decisión final, la decisión real, la toma la persona. Y la decisión más dura, la más valiente es no hacerlo”.

“Una familia te ata,
te vigila,
opina
te obliga incluso a pedir permiso,
si te matas, sufrirán,
si vas preso, sufrirán
si no tienes hijos, sufrirán,
las familias no saben otra cosa que sufrir,
es la manera que tienen para de vez en cuando
parar la angustia y creer que son felices”.


Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de juny 21, 2011

Hanna: educada para matar


‘Hanna’ es la última película del director británico Joe Wright (‘Orgullo y perjuicio’, 2005). Lo mejor es la actuación de la joven Saorise Ronan, que está fantástica, y la hipnótica banda sonora de los Chemical Brothers, que le da electricidad a las escenas de acción. Lo peor es que la historia es demasiado artificial, con unos mafiosos de tebeo.

Ronan ('The lovely bones', 2009) da vida a una niña de catorce años que ha sido criada en una cabaña de un bosque solitario. Todo lo que sabe se lo ha enseñado su padre (Eric Bana), que quiere que se convierta en una arma letal. Hanna ha perdido su infancia. Vive sin tener contacto con nadie más y en permamente estado de alerta. Su padre no deja de ponerle a prueba ni cuando duerme.

Erik es un agente de la CIA que desapareció voluntariamente para salvar a Hanna. De esto hace ya muchos años. Ella es la única superviviente de un programa del gobierno que, después de fracasar, fue cancelado. Podría pasar toda la vida escondiéndose, pero su padre le da la oportunidad de reaparecer en el mundo real y buscar venganza. Sólo sobrevivirá si logra deshacerse de Marissa, una fría y calculadora agente de inteligencia. La interpreta una sobreactuada Cate Blanchett.

RONAN, ARREBATADORA

‘Hanna’ es una película desconcer-tante. Tiene mucho ritmo, y buenas escenas de acción, pero le falta un poco más de argumento y le sobran minutos. La dos horas se hacen un poco largas. A pesar de todo, Wright nos hace pasar un buen rato. Estética de videoclip, una arrebatadora Saorise Ronan (que tiene un gran futuro por delante) y una velada critica sobre el modelo de educación familiar

Por cierto, los conocimientos que Wright tiene de España son más bien pocos. El toro de Osborne y un recital de flamenco a la luz de la luna, al calor de una hoguera, son sus dos referencias cuando Hanna llega al país, procedente de Marruecos. Tópicos y más tópicos. Pasan los años y nada cambia.

Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de juny 14, 2011

Sueños truncados (o historia de un balón)


Para un niño de nueve años, lo más importante es recuperar su balón de fútbol nuevo. Todavía más si vive casi aislado en Pradera, uno de los 42 pueblecitos que conforman el departamento del Valle del Cauca (Colombia). El conflicto armado, que tiene atemorizada a su familia, todavía no está entre sus preocupaciones infantiles. Que su pelota de fútbol haya ido a parar a un campo de minas sí que le afecta.

‘Los colores de la montaña’ es la primera película de Carlos César Arbeález, que nos explica los problemas que sufren los habitantes de esta aldea por culpa del enfrentamiento entre la guerrilla y el gobierno. No están a salvo ni los que intentan ser neutrales, como el padre del niño (Hernán Méndez). A Manuel, alegre y extrovertido, lo interpreta fantásticamente Hernán Mauricio Ocampo, sobre el que recae el peso de la acción. Todo lo vemos a través de sus ojos valientes y optimistas.

Manuel sueña con ser portero de un gran equipo. El mismo día que estrena balón (hasta la fecha jugaba con uno que estaba roto) éste va a parar a un campo que, aunque nadie lo sabía, resulta estar minado. Su padre le prohibe que vaya a recuperarlo, pero posiblemente no le haga caso. Para intentar lograr su objetivo, el chaval contará con la colaboración de sus amigos: Julián (Nolberto Sánchez) y ‘Poca Luz’ (Genaro Aristizábal), un simpático niño albino con problemas de vista.

‘Los colores de la montaña’ es una película hecha con sencillez, sensible y hermosa. Nos habla de un conflicto armado en Colombia, pero la mirada de Manuel difumina la historia hasta hacerla digerible. La escena de la profesora y de los niños pintando la fachada de la escuela, para borrar un eslogan con connotaciones políticas, es una preciosidad. Niños que pierden su infancia sin tener culpa alguna. Cine en mayúsculas, del que no se olvida con facilidad.

‘LOS ENAMORAMIENTOS’

‘Los enamoramientos’ es la última novela del escritor madrileño Javier Marías. Hacía mucho tiempo que un libro no me gustaba tanto. Como indica su título, Marías reflexiona sobre el estado de enamoramiento, que casi siempre se ha considerado como algo positivo. Llegado el caso, ¿Todo puede justificarse por amor? ¿Incluso el asesinato? 'Mañana en la batalla piensa en mí', que acumulo un sinfín de premios, es una de sus obras más internacionales.

La protagonista del libro es María Dolz, que trabaja en una editorial. Ella tiene claro que el enamoramiento es algo positivo e incluso redentor, aunque, a veces, haya servido para intentar justificar lo injustificable. María también se verá atrapada entre el amor, la vida y la muerte. 'Los enamoramientos', publicado por Alfaguara, tiene 401 páginas, y también nos habla de la inconveniencia de que los muertos pudieran volver, por mucho que se les haya llorado.

El libro de Javier Marías, casi filosófico, es muy potente, de principio a fin. Es casi imposible quedarse con un párrafo. Uno de los que marqué mientras leía es éste:

"Cuando esté muerto no seré ni persona, y no podré arreglar ni pedir nada, ni ser consciente de nada, ni preocuparme. Tampoco nada de eso estaría en manos de un muerto, en eso es en lo que se parece a un no nacido. No estoy hablando de los otros, de los que sobreviven y evocan y todavía están en el tiempo, ni de mí mismo ahora, del que aún no se ha ido. Ese hace cosas, por supuesto, y las piensa, nada más faltaría; maquina, toma medidas y decisiones, trata de influir, tiene deseos, es vulnerable y también puede hacer daño. Estoy hablando de mí mismo muerto, veo que se te hace más difícil que a mí imaginarme".

Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de juny 07, 2011

Encuentros y desencuentros ('Tokio Blues')


En 1987, el japonés Haruki Murakami publicó 'Tokio Blues', uno de mis libros preferidos. Él lo había titulado ‘Norwegian Wood’, igual que la canción de ‘The Beatles’, a la que hace referencia en la novela. La editorial eligió que se llamara como todos conocemos y dejó la idea inicial del autor como subtítulo. La película mantiene el nombre de ‘Tokio Blues’.

Llevar una novela de Murakami al cine no es fácil (hasta ahora nadie había obtenido su permiso) pero el coreano Tran Anh Hung lo ha hecho francamente bien. Ha tardado cuatro años, es verdad, pero ha respetado la sencillez, la sensibilidad e incluso la dureza del libro. Algunos pasajes interesantes se han quedado por el camino, pero, lógicamente, en poco más de dos horas no podía explicarlo todo.

Los tres personajes de esta historia de amor de encuentros y desencuentros de juventud, cuando todo es nuevo, están brillantes. Ken’ichi Matsuyama es Toru Watanabe, un estudiante introvertido y con unos sentimientos puros. Rinko Kikuchi (la sordomuda de 'Babel', 2006) es la atormentada e inestable Naoko, que no supera el suicidio de su novio, con sólo 17 años. Toru, Naoko y Kizuki (con un papel testimonial, aunque todos cuelgan de él) salían siempre juntos. Eran casi inseparables.

TORU, ESE ‘ÁNGEL’ QUE SIEMPRE ESTÁ

La guapísima Kiko Mizuhara (en la foto) es la tercera protago-nista importante de ‘Tokio Blues’. Igual que Naoko, Midori (así se llama su personaje) también ve a Toru como un ángel, como la persona que siempre está cuando se le necesita, sin protestar, sin pedir nada a cambio. Da la sensación de ser una chica muy contradictoria, pero diría que sólo lo es de puertas a fuera. En un momento de la película dice algo así: “Cuando me ames, ámame sólamente a mí. Cuando me abraces, abrázame sólo a mí. Haz lo que quieras conmigo, pero no me hagas daño”. Más claro, imposible.

Tanto la fotografía como la música de la película son impecables. Anh Hung logra esa atmósfera lánguida y poética que transmite la sensacional obra de Murakami. La lluvia, el viento y la nieve le sirven al director coreano para transmitirnos el carácter taciturno de Toru y Naoko, que viven un amor entre lo enfermizo y lo imposible. Los pocos colores cálidos y las escasas sonrisas nos la regala Midori, que es como una pequeña flor en medio del desierto. Esa mínima esperanza por la que vale la pena vivir.

No llega a la contundencia del libro, pero, para mí, fan incondicional de Murakami, la película es de visión obligada. Pausada, sin prisas, poética y con mucho sentimiento, aunque no todos sean positivos. Maldita vida. Maldita muerte.

Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de maig 31, 2011

Llega la píldora de la 'sabiduría'


Dicen que, con suerte, sólo utilizamos el veinte por ciento de nuestro cerebro. ¿Qué serías capaz de hacer para despertar el otro ochenta y aprovecharlo al ciento por ciento? ¿Lo harías sin analizar las posibles consecuencias? Quien se encuentra en esta situación es Eddie Mora, protagonista de ‘Sin límites’, la última película de Neil Burger (‘El ilusionista’, 2006).

A Mora, un escritor en plena crisis de creatividad, lo interpreta Bradley Cooper. Un día, casi por casualidad, le entregan una pastilla que aumenta sus facultades mentales hasta puntos insospechados. Esta droga, porque no podemos llamarlo de otra manera, le permite lograr todo lo que se propone, llegando a ser un hombre importante en Nueva York. Escribir un libro, analizar un sinfín de balances o aprender un idioma es cuestión de horas. Parece invencible.

‘Sin límites’ es una película con mucha energía, traviesa, diría yo, y visualmente muy atractiva. A nivel argumental aguanta, aunque es verdad que a medida que pasan los minutos pierde un poco de fuelle, con un final justito. El trío protagonista lo completan la novia de Mora (a quien da vida la guapísima Abbie Cornish) y un poderoso financiero de Wall Street, el omnipresente Robert de Niro.

Eddie Mora cree que es la único que toma estas píldoras milagrosas es él, pero pronto se dará cuenta de que no es así. Para conseguirlas hay personas capaces de hacer cualquier cosa, incluso matar. En definitiva, ‘Sin límites’ es un thriller de acción que se ve bastante bien. No es una gran película, ni muchísimo menos, pero las reflexiones que nos deja no están de más.

Buena semana a todas y a todos.

dimarts, de maig 24, 2011

‘Blood simple’ convertida en farsa oriental


Empezando por el título, ‘Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos’, la última película de Zhang Yimou es un tanto extraña. Analizada desde un punto de vista occidental, me ha parecido un western bufón; y, la verdad, con poca gracia. Se trata de un remake libre de ‘Blood simple’ (Sangre fácil, 1984), la opera prima de los hermanos Coen, uno de mis títulos de culto.

Esta vez, Yimou se aleja de los dramas rurales (‘El camino a casa’, 1999) y de las películas de acción sin límites (‘La casa de las dagas voladoras’, 2004) para ofrecernos una broma sin demasiado sentido, con un sinfín de personajes aberrantes. Hay quien dice que el director lo exagera todo para convertirlo en una farsa. Si es así, la verdad es que lo consigue al ciento por ciento.

El propietario de una tienda de fideos (en la de los Coen regentaba un bar) descubre que su mujer le está engañando con uno de sus empleados. Para eliminarlos contrara a un soldado corrupto. Pero las cosas no siempre salen como se planean. Lo que en ‘Blood simple’ era un humor negro salvaje aquí se resuelve con situaciones que rozan el ridículo. Todo parece sacado de 'Humor amarillo'.

Como en todas las películas de Yimou, lo mejor es la puesta en escena, con una fotografía extraordinaria de Zhao Xiaoding. Los cielos y las montañas, de colores casi imposibles, con tonos pasteles, son espectaculares. A nivel interpretativo me quedo con Sun Honglei, que da vida al soldado avaricioso que quiere controlarlo todo. Es el único personaje al que no obligan a hacer el payaso. Una cinta curiosa, muy curiosa.

‘CONVENTO’ CON VISTAS AL MAR

En la parte alta del barrio del Pedró de Palamós, y con vistas al Puerto Deportivo de esta localidad de la Costa Brava, se han instalado algunos de los elementos arquitéctonicos más característicos del desaparecido Convent dels Agustins. Se trata de la portalada de la iglesia conventual de Nostra Senyora de Gràcia y del antiguo claustro renacentista, del siglo XVI. El convento se acabó de derruir en 1991 y algunas piezas, como la de la foto, fueron guardadas en un almacén. Ahora, por suerte para la vista, podemos volverlas a disfrutar.

dimarts, de maig 17, 2011

Sólo el amor te aleja de la muerte


Si el amor no es verdadero y pasional, la sensanción de vacío que hay dentro de tí puede llenarse de angustia. Sólo el amor y el sexo total pueden darte la sensación de plenitud y alejar de tu cuerpo la obsesión por el dolor y muerte. Es una de las ideas que nos deja ir el escritor Ernest Hemingway (interpretado por Corey Stoll) en ‘Midnight in Paris’, la última película de Woody Allen.

Esta vez, el genio de Brooklyn nos regala una bonita comedia romántica, salpicada con divertidos gags y nostalgia, mucha nostalgia. Entre otras cosas, Allen parece querer decirnos que cualquier tiempo pasado no siempre fue mejor. Como siempre, su puesta en escena es muy cuidada y la música le da un envoltorio perfecto. Para mí es su película más redonda desde ‘Match Point’ (2005) y ‘Desmontando a Harry’ (1997).

A siemple vista, parece sencilla, pero no lo es tanto. Esconde interesantes reflexiones sobre el amor, la pareja ideal y la muerte y nos muestra un París precioso, de día y de noche. El principal protagonista de la película es un esctor norteamericano llamado Gil, quien da vida un convincente Owen Wilson. Está en París con su novia Inez (Rachel McAdams) y con los padres de ella. Son muy diferentes, pero pronto van a casarse.

DIFERENCIA DE CRITERIOS

Inez, muy snob, quiere irse a vivir a Malibú, mientras que Gil, más bohemio, prefiere querarse en París y acabar su novela. La ciudad de la luz le inspira como ninguna otra. Cada noche, mientras su novia sale con una pareja de amigos, él vaga por las calles soñando con los felices años 20, que es el período en el que data su libro. De hecho, diría que la película es su novela puesta en escena.

Cuando suenan las campanadas de las doce de la noche, siempre desde el mismo sitio del barrio latino, y como por arte de magia, Gil se ve transportado al París de los 20, donde conoce a Hemingway, pero también a F. Scott y Zelda Fitzgerald, Cole Porter, Luis Buñuel, Pablo Picasso y Salvador Dalí, entre otros. Al pintor catalán lo interpretado magistralmente Adrien Brody.

Salvando las distancias, ‘Midnight in Paris’ me ha recordado a ‘La rosa púrpura del Cairo’ (1985), por lo de converger dos mundos en uno. En ésta Gil coincide con famosos del pasado. En la anterior, los actores salían de la pantalla de un cine y se mezclaban con los espectadores. Carla Bruni, que hace de guía turística, cumple con su papel y la guapísima Marion Cotillard, como Adriana, amante de Picasso y de unos cuantos famosos más, está espléndida.

Para mí, Cotillard --en la fotografía con Wilson-- es una de las mujeres más sensuales del cine actual.

Buena semana a todas y a todos.

*Per cert, MÒNICA, el cartell de la pel·lícula, amb aquest aire Van Gogh, em sembla sensacional.