
'La cinta blanca', de Michael Haneke, es un acertado ensayo sobre el odio, un sentimiento que, muchas veces, no sabemos dónde nace ni qué lo provoca. Se llevó la Palma de Oro en Cannes, el premio FIPRESCI y ha sido elegida Mejor Película Europea del 2009. Esta pequeña obra maestra del director austríaco opta al Globo de Oro a la Mejor Película Extranjera y Alemania la ha seleccionado para los Oscar.
La acción se desarrolla en un pequeño pueblo protestante del norte de Alemania, justo antes de la Primera Guerra Mundial. Allí empiezan a pasar un sinfín de cosas inexplicables: el médico cae del caballo después de tropezar con un cable colocado entre dos árboles, arde un granero, dos niños son secuestrados y torturados, una mujer muere al hundirse el suelo del lugar donde trabaja... Demasiados percances en muy poco tiempo. Ya nadie confía en nadie y todo el mundo es sospechoso.
Hay quien interpreta que, a través de estos acontecimientos, Haneke nos dibuja las raíces del fascismo. Yo no lo tengo tan claro. Lo que sí hace, y con maestría, es hablarnos del mal, del odio y de la degeneración de las relaciones humanas. Y, para ser más efectivo, utiliza un riguroso blanco y negro, sin desteñidos y con una fotografía magnífica. Los personajes, bien diferenciados en dos grupos, mayores y niños, son tremendamente inquietantes. El Doctor, el Barón, la Baronesa, la Comadrona (una estupenda Susanne Lothar)... todos tienen secretos inconfesables.
En toda la historia no hay ni una gota de sangre, ni falta que hace. La atmósfera que logra crear Haneke es opresiva y asfixiante. Hay quién dirá que es la típica película lenta en la que nada pasa, pero no siempre hay que dárnoslo todo hecho. Se titula 'La cinta blanca' porque cuando los niños cometen una falta sus padres les cuelgan en el brazo un lazo de este color. Así se acuerdan de su pecado, que también está a la vista de los otros. ¡Escalofriante!
MÁS HANEKE EN ESTADO PURO
'FUNNY GAMES': Se me escapó en su día y la vi hace poco. Es un brillante y angustioso thriller macabro dirigida por Haneke en el 97. El austríaco explica el odio como nadie. Dos desconocidos entran en una casa aislada, con el pretexto de pedir unos huevos prestados, y se ensañan con el matrimonio y su hijo. Sensacionales Arno Frisch y Frank Gierib (los asaltantes) y la madre (Susanne Lothar).
'FUNNY GAMES US': Diez años después de dirigir la versión austríaca, el mismo Haneke se encargó de la versión americana, estrenada en 2007. La vi el día siguiente y es, plano por plano, idéntica a la primera. La única gracia es que la pareja protagonista está interpretada por dos de los grandes: Naomi Watts (más ligera de ropa que Lothar) y Tim Roth. Para mí, la primera es mucho mejor.Buena semana a todas y a todos.




































