
Hasta en 15 ocasiones intentaron atentar contra Hitler desde sus propias filas. La última, y más conocida, el 20 de julio de 1944 bajo el nombre de ‘Operación Valkiria’. Podríamos decir que el ‘Führer’ tuvo mucha ‘Milk’. Todo lo contrario que el activista gay que respondía al mismo apellido; Harvey, su nombre de pila. Fue muy famoso en San Francisco treinta años después del suicidio de Hitler.
‘Valkiria’ (2008), de Brian Singer (‘Sospechosos habituales’, 1995), y ‘Mi nombre es Harvey Milk’ (2008), de Gus Van Sant (‘Elephant', 2003), son dos de las películas que he visto este fin de semana. No tienen nada que ver, pero me he tomado la 'licencia' de relacionarlas. Las dos están basadas en políticos que, salvando las distancias, tenían una gran capacidad de liderazgo. Uno y el otro, eso sí, nunca habrían compartido nada. La otra, políticamente correcta, es la divertida ‘Bienvenidos al Norte’ (2008).
VALKIRIA (2008)
No es una gran película, pero está bien documentada. No me arrepiento de haberla visto. Ahora conozco un poco más los entresijos de la denominada ‘Operación Valkiria’. El principal problema es que, al estar basada en hechos reales, sabemos de antemano que el complot contra Adolf Hitler fue un fracaso. El ‘factor sorpresa’ queda eliminado de cuajo.El coronel Claus von Srauffenberg está interpretado por Tom Cruise, al que cuesta ver vestido de alemán y dando órdenes a diestro y siniestro. Lo mismo pasa con Kenneth Branagh (Mayor-General Henning von Tresckow), un actor que, en los últimos tiempos, parece haber perdido el norte.
Sí que brillan con luz propia algunos secundarios, como Thomas Kretschnann (Otto Ernst Remer, el Mayor al frente de la reserva), Tom Wilkinson (el ambiguo General Friedrich Fromm) y Terence Stamp (Ludwig Beck, llamador a ser el sucesor de Hitler tras el asesinato de éste). Visualmente es una película ‘grande’, pero le falta ‘alma’ y alguna cosa más. Yo le pondría un 6 sobre 10.
MI NOMBRE ES HARVEY MILK (2008)
También está basada en hechos reales, pero tengo que reconocer que sabía muy poco de Harvey Milk, al que interpreta magistralmente Sean Penn. Que vuelva a ser candidato al Oscar (lo ganó por ‘Mystic River’, 2003) no es una casualidad. Este ‘biopic’ sobre la vida de Harvey Bernard Milk es extraordinario. Tiene fuerza y capacidad para emocionar. Es una de las grandes películas del año.Milk fue el primer político abiertamente homosexual (aunque le costó bastante salir del ‘armario’) elegido para un cargo público en los Estados Unidos. Llegó a ser un ídolo de masas, con un gran dominio del márketing y de los medios de comunicación. Todos los actores que acompañan a Penn están a un altísimo nivel, aunque yo destacaría a sus dos parejas, Scott Smith y Jack Lira (interpretadas por James Franco y Diego Luna) y a Josh Brolin, que da vida a Dan White, uno de sus rivales políticos. Un 8 sobre 10.
BIENVENIDOS AL NORTE (2008)
Se ha convertido en la película francesa más taquillera de todos los tiempos. Tengo que reconocer que me reí muchísimo. El protagonista, Phillippe Abrams (Kad Merad), me cayó simpático desde el primer momento. Le trasladan al pequeño pueblo de Bergues (muy al norte, limitando con Bélgica) para dirigir la oficina de correos. Es el 'castigo' por hacerse pasar por minusválido. Phillippe está convencido de que allí hace mucho frío y que no congeniará con sus habitantes, que hablan el ‘ch’tis’, una lengua casi ininteligible. Cambian todas las ‘s’ por ‘ch’ y tienen muchas palabras propias, como ‘pichulo’, que sería más o menos nuestro ‘tío’ coloquial. Su mujer y su hijo no le acompañan. Para pasar un buen rato y ya está. Un 7 sobre 10.
*Por cierto, me alegro por 'CAMINO', ganadora de 6 premios Goya. Esta vez la Academia ha dado la talla. Un 9 sobre 10.
Buena semana a todas y a todos.
























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